Nicolás Sidicaro analizó los riesgos del programa de estabilización económica del Gobierno. Advirtió sobre el impacto de las importaciones chinas en el empleo industrial y cuestionó el modelo de Vaca Muerta sin proveedores locales.

El economista Nicolás Sidicaro sostuvo que el Gobierno de Javier Milei llegó al poder con un mandato claro de la sociedad: bajar la inflación y estabilizar la economía tras años de volatilidad. Pero aclaró que ese proceso tiene límites que no se pueden ignorar: si la apertura de importaciones avanza demasiado rápido, la industria local no tiene tiempo de adaptarse y los puestos de trabajo se pierden antes de que aparezcan nuevas oportunidades.
Sidicaro participó del programa Ronda de Economistas (RDEco) de +Perfil y planteó que todo plan de estabilización tiene una parte de ajuste, pero también necesita mecanismos que sostengan la actividad productiva. Sin ese equilibrio, advirtió, el proceso se vuelve insustentable en el tiempo.
El economista puso el foco en la velocidad de la apertura comercial. Usó como ejemplo la llegada de autos eléctricos de marcas como BYD y Tesla, y la entrada de productos chinos en general. 'Eso se está llevando a muchos puestos de trabajo', dijo, y señaló que el problema no es la apertura en sí misma sino el ritmo al que se implementa.
Su postura no es de cierre total ni de proteccionismo extremo: propone un camino intermedio y gradual. La industria local, explicó, necesita tiempo para reconvertirse y acomodarse a los nuevos precios relativos antes de enfrentar competencia externa sin restricciones.
Sidicaro reconoció que los proyectos enmarcados en el RIGI son 'sumamente positivos' en términos de inversiones y capacidad exportadora. El desarrollo energético vinculado a Vaca Muerta genera divisas y atrae capital extranjero, algo que calificó como una oportunidad concreta para la economía argentina.
Sin embargo, advirtió sobre un riesgo estructural: que ese crecimiento quede encapsulado en la extracción de recursos sin generar encadenamientos productivos hacia adentro del país. Señaló que el modelo actual está 'pensado como una economía de enclaves': se extrae el petróleo, se exporta, pero no hay una estrategia para desarrollar proveedores locales que se integren a esa cadena de valor.
Esa brecha, para Sidicaro, es la diferencia entre un boom exportador pasajero y un proceso de desarrollo industrial sostenido. Sin política activa para crear proveedores locales vinculados al sector energético, el impacto sobre el empleo y la producción interna será limitado.
El análisis del economista plantea un dilema que el Gobierno todavía no resolvió: cómo mantener la estabilidad macroeconómica sin sacrificar la base productiva que debería sostenerla en el largo plazo.
Fuente: Perfil
¿Por qué Sidicaro critica la apertura de importaciones?
Porque considera que una apertura demasiado rápida no le da tiempo a la industria local para reconvertirse, lo que genera pérdida de empleos antes de que se generen alternativas productivas.
¿Qué es el RIGI y por qué lo menciona el economista?
El RIGI es el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones creado por el Gobierno de Milei para atraer capital extranjero. Sidicaro lo valora por las inversiones que genera, pero advierte que está diseñado como una economía de enclaves sin integración con proveedores locales.
¿Qué propone Sidicaro para la estabilización económica?
Propone un enfoque gradual que combine ajuste con apoyo a la actividad productiva, evitando que la apertura comercial avance a un ritmo que la industria no pueda absorber.

Tenaris, Welspun y fabricantes de Asia compiten por la mayor compra de caños de la historia energética argentina. Los tubos son para 527 kilómetros hasta la costa de Río Negro.

Con la compra a $1.485, el Banco Nación marca el precio de referencia para Mendoza. El sistema de bandas cambiarias se ajusta cada mes según el último dato de inflación del INDEC.

Hasta diciembre habrá subas mensuales para todos los grados, según el Boletín Oficial. Además del haber, se fijaron importes por prevención barrial y recargo de servicio.