Con una TNA promedio del 20,67%, el plazo fijo tradicional ofrece alrededor del 5% trimestral. El UVA apuesta a ganarle a la inflación, pero exige más paciencia y tolerancia a la incertidumbre.

Dos instrumentos, una misma moneda y una pregunta que se repite entre quienes tienen pesos guardados: ¿conviene más el plazo fijo tradicional o el UVA? La comparación tiene sentido a 90 días porque ese es el mínimo que exige el UVA para ser constituido, lo que pone a ambos en igualdad de condiciones de plazo. La diferencia no está en el tiempo, sino en cómo cada uno calcula el rendimiento.
El plazo fijo tradicional funciona con una tasa de interés nominal anual (TNA) que se pacta en el momento de la colocación y no cambia hasta el vencimiento. Con una TNA promedio cercana al 20,67%, que es el número que registraron los depósitos a 30 días según el Banco Central, el rendimiento a 90 días ronda el 5% sobre el capital inicial. El ahorrista sabe desde el primer día exactamente cuánto va a cobrar, sin sorpresas.
El plazo fijo UVA opera de manera diferente. El dinero depositado se convierte en Unidades de Valor Adquisitivo (UVA) y esas unidades se actualizan según el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), que sigue muy de cerca la evolución de la inflación. Al vencimiento, el capital se reconvierte a pesos según el valor de la UVA de ese momento. Si la inflación sube, el rendimiento sube con ella.

Eso significa que el UVA no tiene un número de ganancia fijo. Si la inflación en ese trimestre resulta mayor al 5% que rinde el tradicional, el UVA gana la pulseada. Si la inflación cae por debajo de ese umbral, el tradicional resulta más conveniente. El problema es que al momento de decidir, ese dato todavía no existe.
En un escenario de inflación en baja sostenida, como el que viene mostrando Argentina desde finales de 2024, el plazo fijo tradicional gana atractivo porque asegura un rendimiento concreto sin depender de variables futuras. El UVA, en cambio, tiene más sentido cuando los precios siguen acelerándose o cuando hay dudas serias sobre la estabilidad.

Otro factor que incide es la liquidez. El plazo fijo tradicional a 30 días permite recuperar el dinero en menos tiempo, mientras que el UVA obliga a esperar al menos 90 días sin posibilidad de rescate anticipado en la mayoría de los casos. Para quienes pueden necesitar los fondos antes, ese detalle no es menor.
En la práctica, la elección depende de tres variables concretas: la inflación esperada para los próximos tres meses, la tasa que ofrece el banco donde se opera y el tiempo que el ahorrista puede prescindir de ese dinero. No hay una respuesta universal, pero quien busca certeza hoy tiene más motivos para mirar el tradicional; quien cree que la inflación todavía va a sorprender al alza, tiene razones para explorar el UVA.
Fuente: El Cronista
¿Cuál es el plazo mínimo para constituir un plazo fijo UVA?
El plazo mínimo para el plazo fijo UVA es de 90 días. No se puede rescatar anticipadamente en la mayoría de los casos.
¿Qué tasa promedio ofrece el plazo fijo tradicional hoy en Argentina?
Según datos del Banco Central, la TNA promedio de los depósitos a 30 días ronda el 20,67%, lo que implica un rendimiento de aproximadamente 5% a 90 días.
¿Qué es la UVA y cómo afecta el rendimiento del plazo fijo?
La UVA (Unidad de Valor Adquisitivo) es una unidad indexada al CER, que sigue la inflación. En un plazo fijo UVA, el capital se actualiza según esa variación, por lo que el rendimiento final depende de cuánto suban los precios durante el período.

Tenaris, Welspun y fabricantes de Asia compiten por la mayor compra de caños de la historia energética argentina. Los tubos son para 527 kilómetros hasta la costa de Río Negro.

Con la compra a $1.485, el Banco Nación marca el precio de referencia para Mendoza. El sistema de bandas cambiarias se ajusta cada mes según el último dato de inflación del INDEC.

Hasta diciembre habrá subas mensuales para todos los grados, según el Boletín Oficial. Además del haber, se fijaron importes por prevención barrial y recargo de servicio.