Cayó 2,9% el estimador mensual de julio, el registro más grave en más de seis años. Milei atribuyó la volatilidad a los cambios estructurales y dijo que las mediciones 'arrojan cualquier cosa'. JPMorgan proyecta una contracción para el tercer trimestre.

El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) que publica el Indec registró en julio una baja del 2,9% respecto al mes anterior, el dato más negativo desde abril de 2018 si se excluye el parate de la pandemia. El número encendió el debate sobre el verdadero estado de la economía y provocó una respuesta directa del presidente Javier Milei, que salió a cuestionar la validez de las mediciones tradicionales.
Milei argumentó que cuando una economía atraviesa cambios estructurales profundos, los índices desestacionalizados 'miden mal' porque se construyen en base a patrones históricos que ya no reflejan la realidad. Por eso, indicó que el Gobierno prefiere seguir el indicador de tendencia-ciclo, que en julio mostró una leve suba del 0,2% mensual y busca suavizar las oscilaciones de corto plazo.
Camilo Tiscornia, director de C&T Asesores Económicos, no ve motivos para desconfiar de las técnicas estadísticas del Indec. Reconoció que los procedimientos de desestacionalización no son perfectos, pero advirtió que el riesgo mayor está en sacar conclusiones apresuradas de un solo dato mensual. Según su análisis, la caída 'llamativa' de julio podría anticipar un rebote importante en el registro siguiente, algo que ya se repitió varias veces a lo largo del año.
'Si uno mira la película completa, el PBI hace bastante tiempo se mueve más o menos al mismo nivel. Eso demuestra que a la actividad le falta dinamismo', explicó Tiscornia. El economista reconoció que hay dispersión sectorial clara: sectores como el agro, la minería y la energía crecen, mientras que la industria textil, la construcción y el comercio acumulan pérdidas. 'Hay ganadores y perdedores, eso es indudable. La pregunta es por qué el promedio no sube sostenidamente', planteó.
El EMAE tuvo un comportamiento errático durante todo 2024. Después de caer 2,2% en febrero, rebotó 2,7% en marzo, volvió a retroceder 1,4% en abril y 0,6% en mayo, recuperó un leve 0,3% en junio —tras una revisión a la baja del dato original de 0,8%— y se desplomó 2,9% en julio. Ese patrón de 'sierra' refleja una economía que no logra consolidar una tendencia de expansión.
El impacto en la comparación interanual fue inmediato. En junio, el EMAE mostraba un crecimiento del 3,1% frente al mismo mes del año anterior. En julio, ese número pasó a ser una contracción del 1,4%. En el acumulado de los primeros siete meses del año, la economía todavía registra una expansión del 1,7%, aunque ese número también bajó: en junio, el acumulado era del 2,2%.
JPMorgan ya anticipó una contracción para el tercer trimestre, lo que marca una señal de alerta desde el mercado financiero internacional. A pesar de eso, economistas como Tiscornia creen que hay factores que podrían generar una leve mejora en los meses finales del año, aunque reconocen que 2024 terminó siendo peor de lo que se esperaba al inicio.
El panorama deja dos lecturas en tensión: la oficial, que apuesta a que los indicadores tradicionales no capturan bien una transición económica inédita, y la de los analistas, que señalan que el promedio de actividad no logra despegar de forma sostenida pese al cambio de modelo. El tercer trimestre será clave para saber cuál de las dos lecturas se acerca más a la realidad.
Fuente: La Nación
¿Qué es el EMAE y para qué sirve?
El Estimador Mensual de Actividad Económica es un indicador que publica el Indec para medir la evolución mensual de la actividad económica en Argentina. Funciona como un anticipo del PBI trimestral.
¿Por qué Milei prefiere el indicador de tendencia-ciclo en lugar del dato desestacionalizado?
Milei argumenta que en períodos de cambios estructurales profundos, la desestacionalización puede arrojar resultados distorsionados porque se basa en patrones históricos. El indicador de tendencia-ciclo busca mostrar la evolución subyacente de la actividad con menos ruido de corto plazo.
¿Qué sectores crecen y cuáles caen en la economía argentina actual?
Según el análisis de los economistas, el agro, la minería y la energía muestran expansión, mientras que la industria textil, la construcción y el comercio registran contracciones dentro del actual modelo económico.

Tenaris, Welspun y fabricantes de Asia compiten por la mayor compra de caños de la historia energética argentina. Los tubos son para 527 kilómetros hasta la costa de Río Negro.

Con la compra a $1.485, el Banco Nación marca el precio de referencia para Mendoza. El sistema de bandas cambiarias se ajusta cada mes según el último dato de inflación del INDEC.

Hasta diciembre habrá subas mensuales para todos los grados, según el Boletín Oficial. Además del haber, se fijaron importes por prevención barrial y recargo de servicio.