Casi 2,4 millones de morosos registra el sistema financiero argentino, el doble que hace un año. Las pymes y los hogares cargan con tasas altas mientras el crédito productivo se estancó desde fines de 2025.

El sistema crediticio argentino muestra una contradicción difícil de ignorar: tiene la menor penetración financiera de América Latina y, al mismo tiempo, uno de los índices de morosidad más altos de la región. Según datos del Centro de Estudios para la Ciudad (CEC) y la Central de Deudores (CENDEU), 20,6 millones de personas tienen deudas vigentes y el 27,2% ya acumula atrasos, lo que equivale a uno de cada cuatro deudores. La cantidad de morosos se duplicó en apenas doce meses, pasando de un millón a 2,4 millones.
El crédito productivo registró una suba real del 5,9% interanual a julio de 2026, un número que el Gobierno presentó como señal de recuperación. Sin embargo, desde diciembre de 2025 el avance real fue de apenas 0,8%, y el financiamiento total todavía no recuperó el nivel máximo que había alcanzado en 2018. El estancamiento se explica, en parte, por el alto costo del dinero y por los límites en el poder adquisitivo de los hogares.
Dentro del crédito empresarial, la distribución es muy desigual. La industria concentró el 93% del crecimiento interanual de la asistencia financiera, con un alza real del 17,9% a julio de 2026. Consumo masivo avanzó un 13% y construcción un 10,2%. En cambio, producción primaria cayó un 5,8% y servicios retrocedió un 4,2%. El acceso al crédito, en la práctica, favorece a los sectores con mayor espalda financiera.

Las grandes empresas logran administrar sus pasivos con mayor margen. Las pymes comerciales y los hogares, en cambio, enfrentan un ahogo que se traduce directamente en mora. Cuando una familia no puede refinanciar en condiciones razonables, la deuda se vuelve impagable: solo una de cada diez personas que intenta reestructurar su deuda logra mejorar su situación, según los mismos datos del CEC y la Fundación Friedrich-Ebert.
Uno de los datos más llamativos del informe es el perfil de los nuevos morosos. Casi el 38% de los menores de 25 años ya figura en el historial negativo de crédito, y sus deudas provienen principalmente de billeteras virtuales y aplicaciones de pago digital. La mitad de los afectados arrastra el impago durante hasta 14 meses sin resolver la situación.

Ese dato marca una tensión particular: las fintech y las billeteras virtuales ampliaron el acceso al crédito para sectores que antes quedaban fuera del sistema bancario, pero también generaron un circuito de endeudamiento de corto plazo y tasas elevadas que termina empujando a la mora a quienes tienen menor capacidad de pago. La inclusión financiera, en este caso, no vino acompañada de condiciones sostenibles.
El cuadro general combina bajo financiamiento productivo, alta morosidad y acceso desigual al crédito. Si las tasas no bajan con velocidad suficiente y el poder adquisitivo no recupera terreno, el número de morosos seguirá creciendo. El margen para que el sistema financiero amplíe su rol sin agravar la situación de los más vulnerables depende, en buena medida, de decisiones de política monetaria que todavía no están definidas.
Fuente: Ámbito
¿Cuántos argentinos tienen deudas vigentes según los últimos datos?
Según el Centro de Estudios para la Ciudad (CEC), 20,6 millones de argentinos tienen deudas vigentes, y el 27,2% de ese total acumula atrasos en los pagos.
¿Por qué los jóvenes son los más afectados por la mora?
Casi el 38% de los menores de 25 años ya registra antecedentes negativos de crédito. Sus deudas provienen principalmente de billeteras virtuales y aplicaciones de pago digital, con tasas elevadas y plazos cortos.
¿Cuánto creció el crédito productivo en Argentina en 2026?
El crédito productivo registró una suba real del 5,9% interanual a julio de 2026, pero desde diciembre de 2025 el avance fue de apenas 0,8%, y aún no recuperó el nivel máximo de 2018.

Tenaris, Welspun y fabricantes de Asia compiten por la mayor compra de caños de la historia energética argentina. Los tubos son para 527 kilómetros hasta la costa de Río Negro.

Con la compra a $1.485, el Banco Nación marca el precio de referencia para Mendoza. El sistema de bandas cambiarias se ajusta cada mes según el último dato de inflación del INDEC.

Hasta diciembre habrá subas mensuales para todos los grados, según el Boletín Oficial. Además del haber, se fijaron importes por prevención barrial y recargo de servicio.