La ruta provincial 60 funciona como arteria clave para varios barrios, pero su diseño actual genera riesgos concretos para quienes la transitan a diario.

La ruta provincial 60 concentra quejas de vecinos y especialistas que señalan problemas de iluminación, falta de cartelería y ausencia de dársenas de ingreso a barrios y un centro deportivo ubicado sobre su traza. Los incidentes viales se repiten en los mismos puntos, y las soluciones de fondo todavía no tienen fecha.
La vía conecta zonas residenciales con el resto del tejido urbano y soporta un volumen de tránsito que su infraestructura actual no acompaña. Sin banquinas adecuadas, sin señalización visible y sin carriles de desaceleración, los giros y los accesos laterales se convierten en maniobras de riesgo.
Entre las mejoras que se discuten aparecen tres líneas concretas: instalar luminarias en los tramos oscuros, renovar y ampliar la cartelería vial, y construir dársenas que permitan a los vehículos salir del flujo de tránsito antes de girar hacia los barrios o hacia el predio deportivo. Cada una de esas intervenciones apunta a reducir la fricción entre el tráfico de paso y el tráfico local.
Los vecinos que viven sobre la ruta describen situaciones cotidianas de peligro: autos que frenan en seco, motos que esquivan puertas abiertas y peatones que cruzan sin infraestructura peatonal que los proteja. La combinación de velocidad alta y accesos sin señalizar es el patrón que se repite en la mayoría de los siniestros registrados.
Más allá de los parches, la alternativa que mayor consenso genera entre técnicos es la ampliación de la calzada con un carril adicional por sentido de marcha. Esa obra permitiría separar el tráfico rápido del tráfico que ingresa o sale, y daría margen para incorporar banquinas y sendas peatonales. Sin embargo, implica inversión y planificación de mediano plazo.
Hasta que esa obra llegue, las mejoras intermedias son las que pueden cambiar el escenario en el corto plazo. La iluminación, en particular, es señalada como la intervención más urgente: varios de los incidentes graves ocurrieron de noche o en condiciones de visibilidad reducida.
La ruta 60 no es un caso aislado: refleja un patrón habitual en vías provinciales que crecieron en uso sin crecer en infraestructura. La discusión sobre sus mejoras abre una oportunidad para definir un plan por etapas que combine soluciones inmediatas con una transformación estructural que le dé a la vía la capacidad que el tránsito actual ya le exige.
Fuente: Los Andes
¿Qué mejoras concretas se proponen para la ruta 60?
Se plantean tres intervenciones: instalar iluminación en tramos oscuros, ampliar y renovar la cartelería vial, y construir dársenas de acceso a barrios y al centro deportivo ubicado sobre la traza.
¿Cuál es la solución definitiva que se menciona para esta ruta?
La ampliación de la calzada con un carril adicional por sentido de marcha, lo que permitiría separar el tráfico de paso del tráfico local y habilitar banquinas y sendas peatonales.
¿Por qué se considera peligrosa la ruta provincial 60 en su estado actual?
Por la combinación de alta velocidad de tránsito, ausencia de dársenas para maniobras de giro, falta de iluminación en varios tramos y cartelería insuficiente o inexistente en puntos de acceso lateral.

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