Solo 43 proyectos en 15 provincias se concretaron entre 2017 y 2022, y el plan nacional quedó sin fondos. Hoy el Estado mide cuánto bosque se pierde, pero no cuánto se recupera.

La Argentina no cumplirá la meta de restaurar 200.000 hectáreas de bosques nativos degradados para 2030. Los datos y las fuentes consultados en una investigación indican que, como mucho, el país podrá mostrar resultados parciales o decir que el proceso está en marcha. El compromiso se asumió en diciembre de 2019 ante la ONU y quedó muy lejos de lo previsto.
La promesa formó parte de la estrategia de Neutralidad de la Degradación de las Tierras (NDT) que el Estado presentó ante la Organización de las Naciones Unidas. La herramienta para cumplirla era el Plan Nacional de Restauración de Bosques Nativos (PNRBN), diseñado en 2017. Ese programa preveía llegar a 2023 con un piso de 18.000 hectáreas en restauración y escalar después hacia las 200.000.
En los hechos, el PNRBN quedó inactivo tras un llamado a proyectos piloto y dos convocatorias federales realizadas entre 2017 y 2022. En ese período se ejecutaron 43 proyectos en 15 provincias, según información obtenida mediante una solicitud de acceso a la información pública. En conjunto, esos proyectos no superaron las 3.500 hectáreas, una fracción mínima de la meta.

La Subsecretaría de Ambiente de la Nación respondió en el documento enviado a la investigación que "el PNRBN (Resolución 267/2019) continúa vigente, aunque actualmente no cuenta con financiamiento específico". Los fondos provenían principalmente de la Ley de Bosques (N° 26.331) y, en segundo lugar, de fuentes privadas. La falta de ese dinero complicó la expansión de la iniciativa.
Leonardo Collado, Director de Ordenamiento Territorial y Gestión de Ambientes Forestales de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, fue crítico con el programa. "El PNRBN fue mucho ruido y pocas nueces. Aguantó unos cuantos proyectos, que se planteaban a través de ONGs. Fue puro anuncio marketinero", afirmó.
El estancamiento del plan dejó trunca otra de sus tareas: la creación de un sistema que monitoree la restauración a nivel nacional. Hoy el Estado mide cuántas hectáreas de bosque se pierden, pero se desconoce cuántas se recuperan. Esa asimetría impide evaluar el avance real de cualquier política de restauración.
Lucía Lazzari, Coordinadora de Biodiversidad de Fundación Vida Silvestre, advirtió sobre otra consecuencia. "Además de dificultar el rastreo de los proyectos, esto implica que la Argentina pierde la capacidad de registrar en los inventarios de gases. Hay capturas de carbono que no está reportando", señaló.
Faltan cuatro años para 2030, cuando el país deberá rendir cuentas ante la comunidad internacional. Con un plan sin financiamiento específico y sin sistema de seguimiento, el dato que queda pendiente es si el Estado retomará la restauración o si llegará a esa fecha con resultados parciales.
Fuente: El Ciudadano
¿Qué meta asumió la Argentina para sus bosques nativos?
En diciembre de 2019 se comprometió ante la ONU a restaurar 200.000 hectáreas de bosques nativos degradados para 2030, dentro de la estrategia de Neutralidad de la Degradación de las Tierras.
¿Cuánto se restauró hasta ahora?
Entre 2017 y 2022 se ejecutaron 43 proyectos en 15 provincias que, en conjunto, no superaron las 3.500 hectáreas, según información pública obtenida por la investigación.
¿Sigue vigente el Plan Nacional de Restauración de Bosques Nativos?
Según la Subsecretaría de Ambiente, el plan continúa vigente por la Resolución 267/2019, pero no cuenta con financiamiento específico y quedó inactivo.

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