El vicepresidente de la Cámara de Matarifes cuestionó además las estadísticas oficiales de consumo: dice que subestiman el volumen real de carne en el mercado interno.

La Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMyA) aseguró que el mercado cárnico llegará a las fiestas de fin de año con abastecimiento fluido y sin saltos en los precios al consumidor. Leonardo Rafael, vicepresidente de la entidad, lo dijo en declaraciones a FM Vos (94.5) durante septiembre de 2026, y aprovechó para cuestionar la metodología con la que el Estado mide cuánta carne vacuna consume cada argentino por año.
Según Rafael, las estadísticas oficiales calculan el consumo dividiendo la faena destinada al mercado interno por la cantidad de habitantes, pero ignoran dos flujos que alteran el resultado: los cortes provenientes de frigoríficos exportadores que terminan vendiéndose en carnicerías locales, y los cortes importados desde Brasil. 'Entre un 10% y un 15% de la producción de exportación queda en el mercado interno', precisó, y añadió que esa porción no aparece en los números que se publican.
El sector viene bajo la presión de datos que indican una retracción de cinco kilos por persona en el consumo anual de carne vacuna. Rafael no lo niega del todo, pero lo matiza: habla de un 'amesetamiento' más que de una caída real, producido por el deterioro del poder adquisitivo y compensado por el ingreso de cortes exportables al circuito interno. 'Vacíos o cortes para milanesas se pagan mejor en el consumo local que en el exterior y terminan comercializándose en el país', explicó.
El dirigente también señaló que el consumo total de proteína animal —sumando vacuna, porcina y aviar— se mantiene históricamente cerca de los 116 kilos anuales per cápita, sin variaciones sustanciales en la última década. Lo que cambia es la composición: quien no puede pagar un kilo de milanea de vaca migra al cerdo; si tampoco alcanza, al pollo. 'El carnicero sigue manteniendo el volumen de kilos vendidos compensando la carne vacuna con las demás opciones', sostuvo.
Sobre la dinámica de precios, Rafael marcó un punto de comparación concreto: el kilo de milanesa que en algún momento llegó a pedirse a $22.000 o $23.000 en Buenos Aires hoy se ubica cerca de los $16.000. Atribuye esa corrección a la competencia del propio mercado y al fin de la inflación 'galopante'. 'Al no registrarse la inflación de años anteriores, el consumidor ya no se agolpa en las carnicerías para abastecerse y realiza compras diarias con la tranquilidad de que el producto mantiene su valor', describió.
En ese marco, el dirigente remarcó que la carne vacuna hoy resulta competitiva frente a otros alimentos si se pondera la proteína que aporta. A escala global, dijo, es un bien selecto y escaso; en Argentina, la cultura cárnica sigue siendo un rasgo estructural del consumo, aunque el bolsillo condicione qué corte termina en la mesa.
De cara a diciembre, la posición de CAMyA es que no habrá desabastecimiento ni corridas de precios. La combinación de oferta interna, saldos exportables volcados al mercado local e importaciones desde Brasil daría margen suficiente para cubrir la demanda estacional sin tensiones. Si las estadísticas oficiales actualizan su metodología para incluir esos flujos, el cuadro de consumo real que muestre el sector podría resultar menos preocupante de lo que los números actuales sugieren.

Fuente: Infórmate Salta
¿Por qué la CAMyA dice que las estadísticas de consumo de carne están mal calculadas?
Porque el método oficial solo divide la faena de consumo interno por la cantidad de habitantes, sin contabilizar los cortes de frigoríficos exportadores que se venden en el mercado local ni los cortes importados desde Brasil.
¿Cuánto cuesta hoy el kilo de milanesa en Argentina según la CAMyA?
Según Leonardo Rafael, vicepresidente de la cámara, el kilo de milanesa ronda los $16.000, frente a picos previos de $22.000 o $23.000.
¿Qué pasa con el consumo total de carne si la gente deja de comprar carne vacuna?
Según la CAMyA, el volumen total de proteína animal consumida se mantiene estable en torno a los 116 kilos anuales per cápita; lo que varía es la proporción entre vacuna, porcina y aviar según el poder adquisitivo de cada momento.

Tenaris, Welspun y fabricantes de Asia compiten por la mayor compra de caños de la historia energética argentina. Los tubos son para 527 kilómetros hasta la costa de Río Negro.

Con la compra a $1.485, el Banco Nación marca el precio de referencia para Mendoza. El sistema de bandas cambiarias se ajusta cada mes según el último dato de inflación del INDEC.

Hasta diciembre habrá subas mensuales para todos los grados, según el Boletín Oficial. Además del haber, se fijaron importes por prevención barrial y recargo de servicio.