Rodeado de selva, arroyos y cascadas, este municipio de 12.100 habitantes se convirtió en una alternativa real al turismo masivo en Misiones.

A pocos kilómetros de Oberá, en el corazón de la provincia de Misiones, hay un pueblo que recibe hasta 7.000 visitantes por año sin figurar en los circuitos más conocidos. Con 12.100 habitantes, combina selva nativa, caminos rurales y saltos de agua que lo posicionan como una opción concreta para quienes quieren alejarse del turismo masivo.
El municipio forma parte de la región central misionera, una zona que históricamente quedó opacada por el peso turístico de las Cataratas del Iguazú y la Ruta Jesuítica. Sin embargo, en los últimos años el perfil del viajero cambió: hay más demanda de destinos tranquilos, accesibles y con naturaleza sin multitudes.
El atractivo principal son sus saltos de agua y arroyos que cortan el paisaje selvático. Los caminos rurales permiten recorridos en bicicleta o a pie, con paradas en establecimientos productivos locales donde se puede ver de cerca la cultura de la yerba mate y el té. La selva misionera, con su biodiversidad característica, rodea prácticamente todo el ejido urbano.
El acceso desde Oberá es sencillo: rutas provinciales pavimentadas conectan el pueblo con esa ciudad en menos de media hora. Eso lo convierte en un destino posible incluso para escapadas de fin de semana desde Posadas, que está a menos de dos horas.
Los 7.000 turistas anuales que recibe representan una cifra modesta comparada con los grandes destinos provinciales, pero sostenida. La infraestructura local incluye alojamientos pequeños, algunos emprendimientos de turismo rural y circuitos guiados que se organizan desde la misma comunidad. No hay hotelería de cadena ni grandes operadoras: el turismo es, en su mayoría, de gestión local.
Esa escala chica es, para muchos visitantes, parte del atractivo. La experiencia es más parecida a hospedarse con una familia que a alojarse en un complejo. Las temporadas altas coinciden con el otoño misionero, cuando la selva tiene colores más intensos, y con el verano, que activa el uso de los arroyos y balnearios naturales.
Desde el municipio no hay una campaña agresiva de promoción turística. El crecimiento del flujo de visitantes respondió más al boca en boca y a la difusión en redes sociales que a una política de marketing oficial. Eso le dio al destino un perfil particular: lo eligen quienes ya investigaron, no quienes llegan por azar.
Misiones tiene más de 70 municipios y solo una fracción de ellos aparece en los catálogos turísticos nacionales. Este pueblo es parte de un conjunto de localidades que están siendo redescubiertas por viajeros que buscan algo distinto a las postales más repetidas de la provincia. La tendencia, según operadores locales, se mantiene en alza desde 2022.
Fuente: TN
¿Cómo se llega a este pueblo desde Posadas?
Se llega por ruta provincial desde Oberá, que está conectada con Posadas por la Ruta Nacional 14. El trayecto total desde Posadas es de aproximadamente dos horas en auto.
¿Qué tipo de alojamiento hay disponible en el lugar?
El pueblo cuenta con alojamientos pequeños y emprendimientos de turismo rural de gestión local. No tiene hoteles de cadena ni grandes complejos.
¿En qué época del año conviene visitar este destino?
Las temporadas altas son el otoño, por los colores de la selva, y el verano, cuando los arroyos y balnearios naturales tienen mayor actividad.

El cuerpo fue encontrado en Misiones en estado de descomposición. Los investigadores analizan si los animales consumieron restos del cadáver.

El policía retirado estuvo 11 días prófugo antes de entregarse. Quedó detenido a disposición de la Justicia.

El Parque Nacional Iguazú suspendió el acceso al atractivo más visitado de Misiones ante una crecida del río que puede ser récord.