El Ejecutivo enviará a Diputados un presupuesto 2027 con superávit fiscal, inflación en baja y tipo de cambio por debajo de los precios.

El Gobierno nacional presentará ante la Cámara de Diputados el proyecto de Presupuesto 2027 con tres variables centrales: inflación anual del 18%, crecimiento económico del 4% y un tipo de cambio oficial de $1.847. El documento mantiene el equilibrio fiscal como eje estructural de la política económica.
Las cifras implican una desaceleración significativa respecto de los niveles actuales de inflación y suponen que el dólar oficial subirá a un ritmo menor que el de los precios internos. Eso indicaría un atraso cambiario planificado dentro del esquema oficial.
El valor proyectado de $1.847 por dólar representa una apreciación real del peso si la inflación efectivamente se ubica en el 18% anual. El Gobierno apuesta a que la estabilidad cambiaria contribuya a contener los precios, una lógica que ya aplicó durante 2024 y parte de 2025 con resultados mixtos en términos de competitividad exportadora.
Esta decisión de anclar el tipo de cambio por debajo de la inflación es uno de los puntos que más debate genera entre economistas. Quienes cuestionan el enfoque advierten que puede deteriorar las exportaciones y presionar las reservas del Banco Central. El oficialismo, en cambio, lo defiende como herramienta antiinflacionaria.
El equilibrio fiscal es el compromiso más firme del proyecto. El Ejecutivo sostiene que sin déficit no hay emisión monetaria descontrolada y, por lo tanto, la inflación tiene un techo estructural más bajo. Esa lógica guió el ajuste del gasto público durante 2024 y se mantiene como principio rector para los años siguientes.
El crecimiento proyectado del 4% anual es ambicioso pero no descabellado si se considera el rebote que registró la economía en la segunda mitad de 2025 tras la recesión del año anterior. El Gobierno necesita mostrar expansión económica de cara al año electoral, lo que le da a este número un peso político además del técnico.
El proyecto deberá pasar por el debate parlamentario en Diputados y luego en el Senado. La oposición ya anticipó que cuestionará las proyecciones macroeconómicas, en particular la inflación del 18%, que consideran optimista frente a las expectativas del mercado y las consultoras privadas.
Si el Congreso no aprueba el presupuesto antes del 31 de diciembre, el Ejecutivo quedaría habilitado a prorrogar el de 2025, una situación que ya ocurrió en años recientes y que le da al Gobierno más flexibilidad en la ejecución del gasto pero menos transparencia frente a los organismos internacionales.
Las próximas semanas definirán qué tan viable es el acuerdo legislativo. El número de inflación, el tipo de cambio y la proyección de crecimiento serán los tres puntos de mayor tensión en el debate que se viene.
Fuente: El Tribuno
¿Qué significa que el dólar suba menos que la inflación?
Implica que el peso se aprecia en términos reales, lo que abarata las importaciones pero puede restar competitividad a las exportaciones argentinas.
¿Cuándo debe aprobarse el presupuesto?
El Congreso tiene plazo hasta el 31 de diciembre. Si no hay acuerdo, el Ejecutivo puede prorrogar el presupuesto del año anterior.
¿El 18% de inflación proyectado coincide con lo que estiman las consultoras privadas?
No necesariamente. Las consultoras y el mercado suelen tener expectativas más altas que las proyecciones oficiales incluidas en el presupuesto.

Tenaris, Welspun y fabricantes de Asia compiten por la mayor compra de caños de la historia energética argentina. Los tubos son para 527 kilómetros hasta la costa de Río Negro.

Con la compra a $1.485, el Banco Nación marca el precio de referencia para Mendoza. El sistema de bandas cambiarias se ajusta cada mes según el último dato de inflación del INDEC.

Hasta diciembre habrá subas mensuales para todos los grados, según el Boletín Oficial. Además del haber, se fijaron importes por prevención barrial y recargo de servicio.