Kristalina Georgieva abrió el camino a las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial con un diagnóstico de tres amenazas simultáneas. Bangkok será sede del encuentro entre el 12 y el 18 de octubre.

Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional, expuso este miércoles un panorama de la economía global atravesado por tres tensiones que, según su análisis, van a definir el rumbo de los próximos años: el avance acelerado de la inteligencia artificial, el encarecimiento sostenido de la energía y la acumulación de deuda pública en niveles sin precedentes. El discurso fue el puntapié formal antes de las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial, previstas en Bangkok entre el 12 y el 18 de octubre.
Georgieva fue directa en su llamado a los gobiernos: dijo que no hay margen para seguir postergando decisiones de política económica y que los instrumentos para actuar ya existen. La pregunta, planteó, es si hay voluntad política para usarlos.
El diagnóstico que trazó la titular del FMI describe una economía mundial en tensión simultánea: por un lado, el precio de la energía actúa como un freno, encareciendo fertilizantes, alimentos e insumos industriales clave. Por el otro, la demanda asociada a la inteligencia artificial genera un impulso que empuja hacia arriba. El problema es que ambos fenómenos no se compensan: operan sobre países distintos y con intensidades muy diferentes.

Las economías que más sufren son las que combinan dependencia de importaciones de energía con poco espacio fiscal o monetario para absorber nuevos golpes. A ese grupo se suman los países inmersos en conflictos bélicos, que según Georgieva enfrentan los mayores retrocesos en crecimiento. En el otro extremo, las economías integradas a las cadenas de producción tecnológica —Estados Unidos, China e India fueron mencionadas— se posicionan mejor para capturar los beneficios del salto en IA.
Georgieva dedicó una parte central de su exposición a la IA. Estimó que la inversión mundial en esa tecnología, medida como proporción del PBI, podría escalar hasta superar los niveles que en su momento demandaron la construcción de redes ferroviarias, eléctricas y de telecomunicaciones. Es decir: un cambio de escala comparable a las grandes transformaciones industriales de la historia moderna.
Sin embargo, advirtió que ese crecimiento tecnológico no es neutral: puede ampliar la brecha entre países que tienen capacidad de adoptar y producir IA y los que quedan fuera de ese ciclo. Y agregó un punto que cierra el círculo del diagnóstico: la expansión de la IA también dispara la demanda de energía, lo que agrava uno de los problemas que el propio FMI señala como urgente.
La combinación de energía cara e IA intensiva en consumo eléctrico genera una presión adicional sobre los precios que complica la tarea de los bancos centrales. Georgieva describió un escenario donde mayor inflación y menor crecimiento pueden coexistir, lo que reduce el margen de maniobra para bajar tasas sin arriesgar estabilidad de precios.
El tercer vector del diagnóstico es la deuda pública. Los niveles actuales son, según el FMI, un factor de vulnerabilidad estructural que limita la capacidad de respuesta de los gobiernos ante nuevas perturbaciones. La institución no identificó un detonante único, pero sí marcó que la convergencia de los tres factores —energía, IA y deuda— es lo que convierte al momento actual en uno de definición para la economía global. Las reuniones de Bangkok serán el escenario donde esos debates tomen forma concreta.
Fuente: TN
¿Cuándo y dónde se realizan las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial?
Se realizan en Bangkok, Tailandia, entre el 12 y el 18 de octubre de 2025.
¿Qué países se benefician más del avance de la inteligencia artificial según el FMI?
Georgieva mencionó a Estados Unidos, China e India como las economías mejor posicionadas por su integración en las cadenas de producción tecnológica.
¿Por qué el encarecimiento de la energía complica a los bancos centrales?
Porque eleva los precios de alimentos, fertilizantes e insumos industriales, generando más inflación al mismo tiempo que frena el crecimiento, lo que dificulta la decisión de bajar tasas de interés.

Tenaris, Welspun y fabricantes de Asia compiten por la mayor compra de caños de la historia energética argentina. Los tubos son para 527 kilómetros hasta la costa de Río Negro.

Con la compra a $1.485, el Banco Nación marca el precio de referencia para Mendoza. El sistema de bandas cambiarias se ajusta cada mes según el último dato de inflación del INDEC.

Hasta diciembre habrá subas mensuales para todos los grados, según el Boletín Oficial. Además del haber, se fijaron importes por prevención barrial y recargo de servicio.