Caída del 20% en ventas internas y aranceles europeos empujan a las automotrices chinas a producir en otros mercados. Brasil ya concentra varias inversiones y la Argentina aparece en el mapa.

Ejecutivos de las principales automotrices chinas recorren Europa en busca de plantas disponibles para ensamblar vehículos. La estrategia no es nueva, pero se aceleró: ante el derrumbe del mercado interno y los aranceles que impuso la Unión Europea desde octubre de 2024, fabricar fuera de China dejó de ser una opción y se convirtió en una necesidad.
Entre enero y agosto de este año, las ventas de autos de pasajeros en China cayeron un 20,8% frente al mismo período del año anterior, según la Asociación China de Distribuidores de Automóviles. Solo en agosto, el retroceso interanual fue del 23,6%. Al mismo tiempo, las exportaciones crecieron a un ritmo que no tiene precedentes: en ese mismo mes salieron del país 888.000 vehículos, un 77,8% más que un año antes. Ese salto exportador pasó de representar el 20% de las ventas mayoristas a explicar el 38% en apenas doce meses.

BYD ya tiene una planta en construcción en Szeged, Hungría, con la que espera comenzar a producir a fin de año. Su asesor europeo, Alfredo Altavilla, anticipó que la compañía va a necesitar tres plantas de ensamblaje y una fábrica de baterías en el continente para cumplir con las normas de la Unión Europea y sostener su crecimiento. España y Francia son las candidatas para una segunda instalación. Pero BYD no está sola: Chery se asoció con Ebro para usar la vieja planta de Nissan en Barcelona, XPeng y GAC producen vehículos a través de Magna en Austria, Leapmotor prepara líneas en instalaciones de Stellantis en España y Geely acordó avanzar con Ford en Valencia.



El freno europeo tiene una causa concreta: desde octubre de 2024, la UE aplica aranceles compensatorios adicionales a los autos eléctricos fabricados en China, con tasas que van del 7,8% al 35,3% según el fabricante, a los que se suma el arancel general del 10% que ya pagaban todos los importados. Instalar producción dentro del bloque reduce esa exposición, aunque no la elimina del todo: el origen aduanero de un vehículo depende del nivel de transformación real que se haga en la planta local, no solo del lugar donde se ensambla.
Mientras Europa concentra la mayor parte de los movimientos, América Latina también entra en la ecuación. Brasil ya captó varias inversiones de fabricantes chinos que buscan escala regional y acceso a mercados con menos barreras. La Argentina, por su parte, aparece mencionada en los planes de algunas marcas, aunque por ahora sin anuncios concretos. La capacidad industrial instalada, los acuerdos del Mercosur y la demanda de vehículos asequibles son factores que las automotrices chinas evalúan al analizar dónde desembarcar.

El contexto interno chino también explica parte de la urgencia. La competencia entre marcas locales se volvió tan agresiva que el propio Ministerio de Industria de China pidió a las automotrices que abandonen lo que definió como una 'competencia irracional', marcada por descuentos sostenidos y presión extrema sobre los márgenes. Para muchas empresas, exportar o producir afuera es también una forma de aliviar esa presión doméstica.
Lo que está en juego es una reconfiguración de la industria automotriz global. Las marcas chinas pasaron de ser exportadoras de autos terminados a convertirse en inversoras directas en otros países. Si ese proceso se consolida en Europa y avanza en América Latina, la Argentina puede quedar dentro o fuera del circuito según las decisiones que tomen sus socios regionales y la política industrial local en los próximos meses.
Fuente: La Nación
¿Por qué las automotrices chinas quieren producir fuera de China?
Por dos razones principales: la caída del mercado interno chino, que bajó más del 20% en ventas, y los aranceles que la Unión Europea impuso desde octubre de 2024 a los autos eléctricos fabricados en China, que llegan hasta el 35,3% adicional.
¿Qué aranceles aplica Europa a los autos eléctricos chinos?
Desde octubre de 2024, la UE cobra aranceles compensatorios adicionales de entre el 7,8% y el 35,3% según el fabricante, que se suman al arancel general del 10% que ya pagaban todos los autos importados desde fuera del bloque.
¿Qué marcas chinas ya producen o planean producir en Europa?
BYD construye una planta en Hungría. Chery usa la antigua fábrica de Nissan en Barcelona junto a Ebro. XPeng y GAC producen a través de Magna en Austria. Leapmotor prepara producción en plantas de Stellantis en España y Geely acordó avanzar con Ford en Valencia.

Tenaris, Welspun y fabricantes de Asia compiten por la mayor compra de caños de la historia energética argentina. Los tubos son para 527 kilómetros hasta la costa de Río Negro.

Con la compra a $1.485, el Banco Nación marca el precio de referencia para Mendoza. El sistema de bandas cambiarias se ajusta cada mes según el último dato de inflación del INDEC.

Hasta diciembre habrá subas mensuales para todos los grados, según el Boletín Oficial. Además del haber, se fijaron importes por prevención barrial y recargo de servicio.