Un informe del CEPA mapeó qué sectores concentraron la mayor caída en puestos de trabajo formales durante el último año.

El sector agropecuario y el comercio fueron los que más puestos de trabajo registrado perdieron en 2024, según un relevamiento del Centro de Economía Política Argentina (CEPA). La construcción completó el podio negativo como el tercer rubro con mayor retroceso en empleo formal, en un contexto de ajuste fiscal y contracción del consumo interno.
El informe analizó la evolución del empleo privado registrado a lo largo del año y detectó que estos tres sectores concentraron la mayor destrucción neta de puestos. La caída no fue homogénea: respondió a dinámicas distintas en cada caso, aunque todas convergieron en el mismo resultado.
En el agro, la pérdida de puestos formales se explicó por la combinación de una campaña agrícola irregular y el impacto de las retenciones sobre la rentabilidad de los productores, lo que redujo la demanda de mano de obra estacional y permanente. En el comercio, la caída del salario real y el derrumbe del consumo masivo obligaron a una gran cantidad de negocios a achicar plantillas o cerrar directamente. La construcción, por su parte, sufrió el freno de la obra pública como consecuencia directa del recorte presupuestario del gobierno nacional.
La pérdida de empleo registrado en estos sectores tiene un peso específico alto porque se trata de actividades que absorben mano de obra de baja y media calificación, con fuerte presencia en el interior del país. Cuando ese empleo desaparece, la reconversión hacia otros sectores es lenta y, en muchos casos, implica el pasaje a la informalidad.
El CEPA señaló que la destrucción de empleo formal en estos tres sectores arrastró los indicadores generales del mercado laboral privado. Aunque algunos rubros como el tecnológico o ciertos servicios mostraron estabilidad o leve crecimiento, no alcanzaron para compensar el volumen de puestos perdidos en agro, comercio y construcción.
El informe también advirtió que parte de esa caída en el empleo registrado no se tradujo en desocupación abierta, sino en una mayor precarización: trabajadores que pasaron a esquemas informales, monotributistas de bajas categorías o subocupados. Ese fenómeno complica la lectura de las estadísticas oficiales de desempleo, que tienden a subestimar el deterioro real de las condiciones laborales.
El panorama para 2025 dependerá en buena medida de si el consumo logra recuperarse con la mejora del salario real y de si el gobierno retoma algún nivel de inversión en obra pública. Sin esas dos variables, los sectores más golpeados difícilmente puedan revertir la tendencia en el corto plazo.
Fuente: El Tribuno
¿Qué es el CEPA y por qué elabora este tipo de informes?
El Centro de Economía Política Argentina es un organismo de investigación que analiza datos económicos y laborales de fuentes oficiales, como el INDEC y el Ministerio de Trabajo, para producir informes de coyuntura.
¿La pérdida de empleo registrado implica necesariamente más desocupación?
No siempre. Parte de los trabajadores que pierden un empleo formal pueden pasar a la informalidad o a esquemas de autoempleo precario, lo que no se contabiliza como desocupación abierta en las estadísticas oficiales.
¿Qué sectores mostraron estabilidad o crecimiento en el empleo formal durante 2024?
Según el informe del CEPA, rubros como tecnología y algunos servicios mantuvieron niveles estables o con leve crecimiento, aunque su volumen no compensó las pérdidas registradas en agro, comercio y construcción.

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