Con una cuchilla en la mano, Luciana Acevedo le exigió al joven que devolviera el dinero. Después le ofreció una medialuna. Las cámaras de la cafetería registraron todo.

Un joven robó la propina de una cafetería del barrio porteño de Saavedra y fue obligado a devolverla por una empleada que lo vio actuar. El episodio quedó registrado por las cámaras de seguridad y se viralizó en redes sociales en las últimas horas. La empleada, identificada como Luciana Gabriela Acevedo, recuperó el dinero y después le dio de comer al hombre.
La escena ocurrió en un local de la calle Amenábar al 3821. Según las imágenes, el hombre entró al comercio y tomó el dinero que el personal dejaba como propina en un jarrón, ubicado sobre el mostrador. Se llevó la plata y salió con su carrito, aprovechando un descuido en el salón.
Acevedo vio la secuencia a través de las cámaras y salió a enfrentarlo. Agarró una cuchilla y le dijo: "Dame la propina que sacaste". El joven, al principio, negó haber robado, pero la empleada insistió hasta que él entregó el dinero y le pidió perdón.
El video que circula en redes muestra el momento del reclamo y la devolución. Quien lo difundió resumió así lo ocurrido: un hombre aprovechó un descuido en el mostrador para llevarse la propina del personal y escapar, y la empleada lo encaró hasta que devolvió todo.
El desenlace fue lo que más repercusión generó. Con la plata ya recuperada, Acevedo le dijo al hombre: "Vení, te voy a dar de comer igual". Entró al local, guardó de nuevo la propina en su lugar y le entregó una medialuna.
El joven volvió a disculparse y le agradeció el gesto. Hasta ahora no se informó si el dueño del comercio o la empleada hicieron una denuncia formal por el hecho.
Fuente: Mendoza Post
¿Dónde ocurrió el robo de la propina?
En una cafetería de la calle Amenábar al 3821, en el barrio porteño de Saavedra.
¿Quién enfrentó al ladrón?
Una empleada identificada como Luciana Gabriela Acevedo, que vio el robo por las cámaras y lo encaró con una cuchilla.
¿Cómo terminó el episodio?
El joven devolvió el dinero y pidió perdón. La empleada guardó la propina y le dio una medialuna.

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