Las multas y el alcohol cero no son la solución definitiva, según un especialista en seguridad vial. El debate apunta a factores estructurales que los países más seguros priorizaron antes que las sanciones.

Un experto internacional en seguridad vial afirmó que las medidas más difundidas para reducir accidentes de tránsito, como el alcohol cero y el aumento de multas, no son las herramientas más eficaces. La declaración reavivó un debate que en Argentina cobra relevancia cada vez que las estadísticas de siniestralidad vuelven a los titulares.
Los accidentes de tránsito son la principal causa de muerte violenta en el país. Según datos de organismos nacionales, mueren más de 20 personas por día en siniestros viales, una cifra que se mantiene alta pese a las campañas de concientización y los cambios normativos de los últimos años.
El especialista señaló que los países con menor tasa de mortalidad vial apostaron por transformar la infraestructura: rediseñar calles, reducir velocidades máximas en zonas urbanas y separar físicamente a peatones y ciclistas del tránsito vehicular. Esos cambios, explicó, actúan sobre el entorno y no dependen de la conducta individual de cada conductor.
También destacó el rol de la educación vial desde la infancia y la formación continua de conductores como pilares de largo plazo. En contraste, las multas generan recaudación pero no modifican hábitos de forma sostenida, y el alcohol cero, si no va acompañado de controles frecuentes y reales, queda solo en el papel.
Uno de los puntos centrales del análisis es la brecha entre la ley escrita y su aplicación efectiva. En muchos países de la región, incluida Argentina, las normas existen pero los controles son irregulares y la percepción de impunidad es alta. Esa combinación hace que las restricciones legales pierdan efecto disuasorio real sobre el comportamiento al volante.
El experto también mencionó el diseño de los vehículos y los estándares de seguridad pasiva como factores que salvan vidas independientemente del error humano. Tecnologías como el frenado automático de emergencia o el control de estabilidad reducen la gravedad de los choques incluso cuando el conductor falla.
El país discute periódicamente reformas al Código de Tránsito, pero el debate suele concentrarse en las penas y los límites de alcoholemia. La mirada del experto sugiere que esa agenda deja afuera variables que en otros contextos demostraron mayor impacto: la geometría vial, la velocidad permitida en zonas escolares y residenciales, y la inversión sostenida en infraestructura segura.
Mientras tanto, las organizaciones de víctimas de accidentes reclaman que el Estado trate la siniestralidad vial como una emergencia sanitaria, con recursos y coordinación equivalentes a los que se destinan a otras causas de muerte masiva. El planteo del experto internacional les da argumentos para ampliar esa demanda más allá de las sanciones individuales.
Fuente: MDZ Online
¿Por qué las multas no alcanzan para reducir los accidentes de tránsito?
Según especialistas en seguridad vial, las multas no modifican hábitos de forma sostenida si no van acompañadas de controles frecuentes y cambios en la infraestructura vial.
¿Qué medidas sí funcionaron en países con baja siniestralidad?
El rediseño de calles, la reducción de velocidades máximas en zonas urbanas, la separación física de peatones y ciclistas, y la educación vial desde la infancia son las estrategias con mayor impacto comprobado.
¿Cuántas personas mueren por accidentes de tránsito en Argentina?
Organismos nacionales registran más de 20 muertes diarias por siniestros viales en el país, lo que convierte a los accidentes de tránsito en la principal causa de muerte violenta.

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