Jean-Philippe Kindler plantea que el bienestar no es un asunto individual. Su ensayo, que ya llegó a las librerías argentinas, cuestiona también a la izquierda por abandonar las ideas sobre el bien común.

El artista alemán Jean-Philippe Kindler sostiene que la felicidad no se resuelve con autoestima ni con trabajo personal, sino con política. Su ensayo, que acaba de publicarse en las librerías argentinas, plantea que el bienestar es una construcción colectiva y que recuperarlo exige volver a discutir cómo se organiza la sociedad. Un adelanto del libro circula ahora en medios argentinos.
El planteo parte de una observación sobre el debate público: cuando alguien reclama una buena vida para todos, se lo ridiculiza por utópico. Según Kindler, sectores conservadores describen esos programas como 'poesía social de izquierda' o como 'política de carta de los Reyes Magos'. El autor dice que esa estrategia funciona porque la izquierda sabe señalar lo que le parece mal, pero casi no se anima a explicar qué quiere construir.
Kindler cuenta que le pasa seguido en mesas redondas: cuando critica las relaciones de producción capitalistas, alguien le responde con una pregunta, '¿Y cuál es la alternativa? ¿El socialismo? Sabemos que eso no funciona'. Para él, así se naturaliza el capitalismo en el discurso público, bajo un consenso que admite sus trampas pero lo considera 'lo mejor que tenemos'.
Ese razonamiento, dice, recuerda a la frase de Winston Churchill: 'La democracia es la peor de todas las formas de gobierno, a excepción de todas las demás'. El autor aclara que hay que tener en cuenta el contexto en que se dijo, cuando los nacionalsocialistas asesinaban a millones de personas en Europa y la democracia funcionaba como baluarte contra el fascismo. Aun así, advierte que la cita repetida instala la idea de que no hay alternativas, una convicción que, según él, excede a la clase media conservadora.

Kindler afirma que buena parte de la izquierda también asumió esa falta de alternativas a la democracia liberal basada en la economía de mercado. Por eso, en su mirada, el discurso público de ese espacio se reduce a reivindicaciones cosméticas: un poco más de salario en un lado, una cuota femenina en las grandes empresas en otro. Incluso las feministas, escribe, parecen más interesadas en que su capitalismo alternativo discrimine lo menos posible.
Según el autor, las ideas colectivistas fueron reemplazadas por conceptos políticos centrados en la felicidad individual. En lo que llama la sociedad de las singularidades, las cuestiones que ganan atención son 'telegénicas e instagramables': cómo evitar el burn-out, cómo quiere uno que le hablen, si se tiene TDAH o si la ex pareja es una narcisista patológica. Kindler aclara que no busca devaluar esos autocuestionamientos, sobre todo los de los jóvenes, ni sumarse al cinismo 'antiwoke' que crece incluso dentro de la izquierda.
Lo que le llama la atención es la brecha: existe una idea muy detallada de cómo debería ser la buena vida de cada persona, pero casi ninguna propuesta para maximizar el bien común. Añade que la izquierda perdió interés en el 'nosotros', quizá porque muchos desconfían de él con motivo. El 'nosotros' burgués, explica, remite a la sociedad mayoritaria y deja afuera a quienes deben ajustarse a lo que algunos llaman 'germanidad', es decir, compartir los valores de una nación y asumirlos sin condiciones.
En los círculos conservadores, esa exigencia hacia los inmigrantes suele llamarse 'integración'. El adelanto publicado se corta antes de que Kindler termine de desarrollar ese concepto, por lo que su argumento completo sobre el 'nosotros' y la pertenencia queda para quienes lean el libro en las librerías argentinas.
Fuente: Perfil
¿Quién es Jean-Philippe Kindler?
Es un artista alemán que acaba de publicar en librerías argentinas un ensayo sobre política y felicidad.
¿Qué propone en su ensayo?
Propone volver a la política para recuperar la felicidad, porque considera que el bienestar es una construcción colectiva y no un asunto personal.
¿Qué critica Kindler de la izquierda?
Sostiene que se limita a reivindicaciones cosméticas, se concentra en la felicidad individual y perdió interés en el 'nosotros' y en el bien común.

Hasta el 15 de noviembre, la Supermanzana de la Intendencia reúne talleres, conciertos y charlas. Íbero Martínez y Graciela Ferrero, curadores, explican el criterio de una programación que mezcla lo internacional con la producción local.

Devolución automática de las entradas prometió la organización tras suspender el recital del 7 de noviembre. Tampoco se hará la presentación en Posadas, y por ahora no hay nuevas fechas.
Halloween une otra vez a la pareja: se conocieron en una fiesta de esa noche en 2023. La ceremonia será en una casona de estilo chorizo, con ladrillo a la vista y mucha vegetación.