Diecinueve de 21 vehículos analizados enviaron información a terceros, según un estudio de la Universidad Northeastern. Google, Meta y Microsoft figuran entre los receptores. Combinar el auto con su app móvil duplica la exposición.

Un estudio de la Universidad Northeastern, elaborado junto a Consumer Reports, detectó que la mayoría de los autos modernos transfieren datos de sus propietarios a grandes empresas tecnológicas y publicitarias. Los investigadores analizaron 21 vehículos de última generación de 17 marcas distintas y 30 aplicaciones móviles vinculadas. Los resultados, que se publicarán esta semana tras revisión de pares, muestran un ecosistema de rastreo que los conductores no pueden evitar fácilmente.
Las marcas incluidas en el análisis van desde Cadillac y Chevrolet, ambas de GM, hasta Ford, Tesla, Toyota, Lucid y Rivian, entre otras. El objetivo fue mapear qué información sale de los vehículos conectados, aquellos que incorporan WiFi, GPS y sistemas de arranque o desbloqueo remoto, y hacia dónde va esa información.
De los 21 autos evaluados, 19 enviaron tráfico a al menos una empresa externa. Las destinatarias incluyen nombres como Adobe, ContentSquare, Google, Microsoft, Meta, Snap y Yahoo. No se trata de datos anónimos o genéricos: siete de las 30 aplicaciones transfirieron información sensible como el número de identificación del vehículo (VIN), correos electrónicos, números de teléfono y ubicación precisa.
Esa combinación de datos permite a los receptores construir perfiles detallados de cada conductor. Una vez generados, esos perfiles circulan entre distintas compañías, incluidas aseguradoras y bancos, y resultan muy difíciles de eliminar.
Uno de los hallazgos más llamativos del estudio es el efecto multiplicador que tiene usar la aplicación móvil junto con el vehículo. Cuando los investigadores combinaron ambos dispositivos, la exposición a empresas de publicidad y rastreo se duplicó aproximadamente respecto al uso del auto solo.
Esto significa que el simple hecho de instalar la app oficial de la marca y conectarla al vehículo amplía de forma significativa la cantidad de actores que reciben información sobre el conductor: su rutina, su ubicación, sus horarios y sus datos de contacto.
El estudio señala que las opciones reales para proteger la privacidad son limitadas. En la práctica, el único modo de evitar por completo la transferencia de datos es no usar el vehículo o prescindir de sus funciones de conectividad, algo que en muchos modelos modernos resulta difícil o directamente imposible sin perder funcionalidades básicas.
La investigación pone de relieve una tensión creciente entre la tecnología integrada en los autos y el control que los consumidores tienen sobre su propia información. A medida que los vehículos se vuelven más conectados, el volumen de datos que generan, y que comparten, sigue en aumento sin que exista una regulación clara que limite esa práctica.
Fuente: Cadena 3
¿Qué datos de los conductores se comparten con terceros?
Entre los datos transferidos se detectaron el número de identificación del vehículo (VIN), correos electrónicos, números de teléfono y ubicación precisa, además de tráfico de navegación general.
¿Qué empresas reciben esa información?
El estudio identificó a Google, Meta, Microsoft, Adobe, ContentSquare, Snap y Yahoo como algunos de los receptores de datos provenientes de vehículos y sus aplicaciones asociadas.
¿Hay alguna forma de evitar que el auto comparta datos?
Según los investigadores, la única manera de evitarlo por completo es no usar el vehículo o sus funciones conectadas, como el arranque y desbloqueo remoto. No existe una opción sencilla de desactivación para la mayoría de los usuarios.

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