El gobierno provincial separó definitivamente del cargo a tres efectivos con condena penal firme y les cortó el sueldo.

El gobierno de Santa Fe destituyó a tres policías de la fuerza provincial tras una condena penal firme por apremios ilegales y otros delitos conexos. La medida, que implica la baja definitiva de la institución, también conlleva el cese inmediato del cobro de haberes. Los tres efectivos dejaron de percibir su salario a partir de la resolución oficial.
La destitución se concretó luego de que la Justicia dictara sentencia firme contra los tres uniformados. El procedimiento administrativo siguió el camino habitual en estos casos: una condena penal ejecutoriada habilita al Ejecutivo provincial a aplicar la máxima sanción dentro del escalafón policial, que es la separación definitiva del cuerpo.
Los tres policías fueron condenados por apremios ilegales, figura que en el Código Penal argentino contempla el uso de violencia o intimidación por parte de un funcionario público para obtener declaraciones o coaccionar a una persona. La causa incluyó además otros delitos, aunque el gobierno provincial no precisó en detalle cuáles fueron ni en qué instancia ni tribunal se dictó la sentencia.
Los apremios ilegales representan una de las violaciones más graves a los derechos de las personas en custodia del Estado. En Santa Fe, como en otras provincias, este tipo de condenas suele derivar en procesos administrativos internos que pueden culminar en sanciones disciplinarias, suspensiones o, como en este caso, la destitución.
La destitución no es una suspensión ni una licencia sin goce de sueldo: es la ruptura total del vínculo laboral con la fuerza policial. Los tres efectivos pierden el cargo, el uniforme, los beneficios institucionales y el salario de forma permanente. No pueden reincorporarse a la policía provincial.
Este tipo de medidas tienen un componente tanto disciplinario como simbólico. El gobierno provincial busca dejar en claro que una condena penal firme es incompatible con la continuidad en la función pública de seguridad, independientemente del tiempo que haya transcurrido entre el hecho y la sentencia.
Desde el Ejecutivo santafesino no hubo declaraciones públicas extensas sobre el caso. La resolución se aplicó por vías administrativas formales, sin conferencia de prensa ni comunicado oficial detallado. Las fuentes oficiales confirmaron la destitución y el cese salarial, pero no brindaron información adicional sobre la identidad de los efectivos ni sobre las víctimas del proceso judicial.
La decisión se enmarca en una política que el gobierno provincial sostiene desde hace tiempo: avanzar en la depuración interna de la fuerza policial cuando existen condenas firmes por delitos cometidos en el ejercicio o en abuso de la función. Con tres bajas definitivas en simultáneo, el caso tiene una dimensión poco frecuente en los procedimientos habituales de sanción policial en Santa Fe.
Fuente: Aire de Santa Fe
¿Qué son los apremios ilegales?
Es un delito previsto en el Código Penal argentino que sanciona a funcionarios públicos que usan violencia o intimidación para obligar a alguien a declarar o actuar de determinada manera.
¿Los policías destituidos pueden apelar la medida?
La destitución se basa en una condena penal firme, lo que significa que la sentencia ya superó todas las instancias judiciales posibles. La vía de impugnación administrativa es limitada en estos casos.
¿La destitución implica también pena de prisión?
Son dos cosas distintas. La pena de prisión la determina la Justicia penal. La destitución es una sanción administrativa que aplica el Ejecutivo provincial sobre el vínculo laboral con la fuerza policial.

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