Con 237 votos a favor salió la ley de discapacidad que ella negoció. Bullrichista y cordobesa, integra la mesa chica de La Libertad Avanza en Diputados.

La diputada cordobesa Laura Rodríguez Machado se consolidó como una pieza central del bloque de La Libertad Avanza, que preside Gabriel Bornoroni. Lo hizo tras la aprobación en Diputados del nuevo proyecto de ley de discapacidad, que obtuvo 237 votos, más de dos tercios del cuerpo. Ella se puso al frente de las negociaciones en una bancada donde abundan pocos cuadros políticos.
Rodríguez Machado integra la mesa chica del oficialismo junto con Bornoroni, potencial candidato a gobernador, y la porteña Silvana Giudici, también bullrichista. Completan el núcleo otros pocos diputados, como el santafesino Nicolás Mayoraz, presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales, y Giselle Castelnuovo, que tiene línea directa con Eduardo 'Lule' Menem.
La legisladora asumió el tema con el aval de Bornoroni en el peor momento de la interna oficialista. Había ingresado el Presupuesto del Poder Ejecutivo con un capítulo sorpresivo que desarmaba el sistema de discapacidad y rompía el vínculo con los aliados. Desde entonces se convirtió en la 'rueda de auxilio' del bloque en esta cuestión.
De inmediato trabajó con las fuerzas afines en un dictamen superador, que reemplazara tanto la propuesta regresiva del Presupuesto como la Emergencia que impulsaba la oposición. Las conversaciones se extendieron hasta la recta final de la sesión, cuando se cerraron los acuerdos entre diputados y organizaciones civiles que derivaron en la aprobación.

En el recinto recibió elogios incluso del kirchnerismo y dejó un mensaje hacia adentro del oficialismo: 'Quienes integramos este bloque creemos que la sensibilidad social no se contrapone con la responsabilidad fiscal. Empezamos a andar un camino en el cual empezamos a buscar consensos, tal como debe hacerse en este Congreso'.
Agradeció además a la Mesa Política del Gobierno 'por el apoyo que da al Congreso y a su independencia, porque cree en el equilibrio y la independencia de poderes'. También cuidó a Bornoroni al destacar que le permitió 'trabajar libremente este tema'. Y advirtió: 'Para tranquilidad de todos, somos nosotros los que definimos lo que va a pasar con el Presupuesto'.
Rodríguez Machado pertenece a la camada de diputados del PRO que, tras las elecciones de medio término de 2025, dejó el espacio amarillo y pasó a La Libertad Avanza. Ese traspaso, digitado por Patricia Bullrich, ayudó a los libertarios a reunir el tercio de votos propios necesario para blindar posibles vetos. Bullrich, jefa del bloque oficialista en el Senado, es su patrocinadora en Córdoba.
En la provincia, la diputada sigue dentro del sello PRO junto con Oscar Agost Carreño, ex diputado nacional y actual legislador provincial, que le ganó a Mauricio Macri la pelea judicial por el control del partido. Bajo ese paraguas, Rodríguez Machado es 'pura sangre bullrichista' y el año pasado renovó su banca tras ocupar el cuarto lugar en la lista violeta que encabezó Gonzalo Roca. Queda por verse cómo usará ese protagonismo en el debate del Presupuesto.
Fuente: La Voz
¿Quién es Laura Rodríguez Machado?
Es diputada nacional por Córdoba, bullrichista, que pasó del PRO a La Libertad Avanza tras las elecciones de 2025 y integra la mesa chica del bloque.
¿Cuántos votos obtuvo la ley de discapacidad?
El proyecto fue aprobado en Diputados con 237 votos, más de dos tercios del cuerpo.
¿Qué rol cumplió en la negociación?
Con el aval de Bornoroni, trabajó con aliados y organizaciones civiles un dictamen superador del capítulo de discapacidad del Presupuesto y de la Emergencia opositora.
Con un comunicado, el radicalismo exigió el cese inmediato de los agravios presidenciales. El espacio que preside Diego Giuliano también rechazó las palabras del mandatario y negó que sean un simple exabrupto.

Preocupación expresó la Sociedad Interamericana de Prensa por el trato del Presidente a la prensa. El organismo también cuestionó los límites al ingreso de acreditados a la sede del Gobierno.

Estancado en un piso con saldo negativo, el Presidente conserva una leve ventaja sobre una oposición que no logra capitalizar el descontento. Llega así tras un viaje a España cargado de cruces.