El mercado laboral de la ciudad cordobesa muestra una caída en la cantidad de ocupados, pero la desocupación no sube porque miles de personas abandonaron la búsqueda activa de empleo.

El mercado de trabajo de Río Cuarto registró una baja de 5 mil puestos de empleo en el último período medido, según datos que circulan entre organismos locales y especialistas en economía regional. Lo llamativo del cuadro es que esa pérdida no se tradujo en un aumento equivalente de la desocupación: quienes perdieron su trabajo, en gran parte, dejaron de buscar otro.
El fenómeno tiene nombre técnico: se los llama 'desalentados'. Son personas en edad de trabajar que, ante la falta de oportunidades o la percepción de que no van a conseguir empleo, salen de la categoría de 'desocupados' porque dejan de buscar activamente. Al no buscar, el sistema estadístico no los cuenta como desempleados, lo que mantiene artificialmente bajo el índice de desocupación.
Esta dinámica distorsiona la lectura del mercado laboral. Una tasa de desocupación estable o baja puede convivir con una situación real de mayor precariedad si al mismo tiempo cae la tasa de actividad, es decir, si hay menos gente dentro del mercado de trabajo. En Río Cuarto, ese parece ser el escenario que se está consolidando.
La caída en la cantidad de ocupados afecta tanto el ingreso de las familias como el consumo local. Río Cuarto es la segunda ciudad de Córdoba en tamaño e influye como centro comercial y de servicios para toda la región sur de la provincia. Una contracción en el empleo urbano tiene impacto directo en el comercio minorista, la gastronomía y los servicios personales.
Para muchos hogares, la salida del mercado laboral no es una elección sino una respuesta a la imposibilidad de encontrar trabajo en condiciones aceptables. Algunos optan por actividades informales o por depender de transferencias del Estado, lo que no queda reflejado en las estadísticas de empleo formal.
Los sectores más afectados suelen ser las mujeres jefas de hogar, los jóvenes sin experiencia y los trabajadores mayores de 50 años, franjas que históricamente tienen más dificultades para reinsertarse en el mercado cuando lo pierden. En contextos de ajuste y menor actividad económica general, esas dificultades se profundizan.
El panorama laboral de Río Cuarto quedará más claro cuando el INDEC publique los datos actualizados de la Encuesta Permanente de Hogares para los aglomerados del interior. Por ahora, los registros disponibles anticipan que la recuperación del empleo en la ciudad dependerá del nivel de actividad económica provincial y nacional en los próximos trimestres.
Fuente: Puntal
¿Qué son los trabajadores 'desalentados'?
Son personas en edad de trabajar que dejaron de buscar empleo porque consideran que no van a encontrarlo. Al no buscar activamente, las estadísticas no los clasifican como desocupados.
¿Por qué puede bajar la desocupación aunque haya menos empleos?
Porque la tasa de desocupación mide solo a quienes buscan trabajo y no lo encuentran. Si los desempleados dejan de buscar, salen del indicador y la tasa baja aunque el empleo real haya caído.
¿Cada cuánto se mide el empleo en ciudades como Río Cuarto?
El INDEC releva el mercado laboral mediante la Encuesta Permanente de Hogares, que se publica con frecuencia trimestral y cubre los principales aglomerados urbanos del país.

Corrales anegados y humedad persistente elevan el riesgo de mortandad en las crías. Crianceros del sur mendocino enfrentan el problema sin infraestructura pensada para grandes volúmenes de agua.
Sin datos publicados en el material disponible, se conoce solo la edición del informe sanitario provincial. Se desconocen por ahora cifras de casos y enfermedades bajo vigilancia.

Lesiones de apenas 0,5 centímetros pueden verse en una mamografía, aun cuando no se palpan. El médico Jorge Tartaglione habló del tema en LN+ tras el diagnóstico de Caro Trippar.