Arrancó la 81.ª Asamblea General de la ONU en Nueva York con guerras activas, tensiones diplomáticas y ausencias que dicen más que los discursos. Delcy Rodríguez representa a Venezuela por primera vez en este foro.

La Asamblea General de la ONU abrió su 81.ª edición esta semana en Nueva York en uno de los momentos de mayor tensión geopolítica en décadas. Dos guerras simultáneas —en Ucrania y en Gaza—, el avance sin regulación de la inteligencia artificial y la fragmentación del orden multilateral dominan el temario formal. Pero como siempre, la agenda real se construye en los pasillos y en las reuniones bilaterales que rodean los discursos oficiales.
Entre las ausencias más notorias aparecen varios líderes que en otros años marcaban el ritmo del encuentro. Sus faltazos no son casuales: en algunos casos responden a cálculos electorales internos, en otros a señales diplomáticas deliberadas hacia socios o adversarios. El dato político es que quien no aparece en el Salón de la Asamblea igual manda mensajes.
Uno de los nombres que más atención concentra este año es el de Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Venezuela, que asume la representación del gobierno de Nicolás Maduro ante la Asamblea. Es su primera vez en este rol en el foro más amplio del sistema multilateral, y llega en un contexto sensible: Venezuela sigue bajo sanciones internacionales y enfrenta cuestionamientos sostenidos sobre el resultado de las elecciones presidenciales de julio. Su intervención será leída como una señal del estado de las relaciones exteriores del chavismo.
El gobierno venezolano viene apostando a consolidar alianzas en el Sur Global y a mostrar que no está aislado pese a la presión occidental. La presencia de Rodríguez —y no de Maduro— puede interpretarse tanto como una decisión táctica para evitar exposición del mandatario cuestionado, como una apuesta por proyectar una figura con mayor aceptación en ciertos círculos diplomáticos.
Estados Unidos volvió a usar su poder de veto en el Consejo de Seguridad para bloquear una resolución que buscaba ampliar el acceso humanitario en Gaza. La decisión generó un rechazo inmediato de varios bloques regionales y recrudeció el debate sobre la legitimidad del sistema de vetos en el organismo. Para muchos países del Sur Global, la situación confirma que el Consejo de Seguridad está estructuralmente capturado por los intereses de las grandes potencias.
Esta tensión llega directamente a la Asamblea General, donde no existe poder de veto y las mayorías pueden construirse de otra forma. Varios países ya anunciaron que van a impulsar resoluciones paralelas para rodear el bloqueo del Consejo. El mecanismo no tiene fuerza vinculante, pero genera presión política y simbólica.
Más allá de Ucrania y Gaza, la inteligencia artificial entró con fuerza al temario de la Asamblea. Por primera vez, varios bloques de países presentaron propuestas concretas sobre gobernanza global de la IA, un tema que hasta hace dos años era casi marginal en este tipo de foros. La discusión incluye desde regulación de sistemas autónomos en conflictos armados hasta el acceso desigual a la tecnología entre países desarrollados y en desarrollo.
La cumbre también concentra una serie de encuentros bilaterales que funcionan como termómetro del estado de las relaciones internacionales. Las reuniones entre cancilleres, los cruces en los corredores y los comunicados conjuntos que salen de esos encuentros suelen anticipar movimientos diplomáticos que se van a concretar en los meses siguientes.
Lo que queda claro al arrancar esta edición es que la ONU sigue siendo el escenario donde el mundo exhibe sus fracturas. Las ausencias, los vetos y los debuts como el de Rodríguez no son detalles de protocolo: son la política real funcionando en tiempo real.
Fuente: Ciudadano News
¿Por qué Delcy Rodríguez representa a Venezuela en lugar de Nicolás Maduro?
Maduro no viajó a Nueva York y delegó la representación en su vicepresidenta. Es la primera vez que Rodríguez ocupa ese rol en la Asamblea General. El gobierno venezolano no dio una explicación oficial sobre la decisión.
¿Qué resolvió vetar Estados Unidos en el Consejo de Seguridad?
Estados Unidos vetó una resolución que buscaba ampliar el acceso humanitario en Gaza. El veto impidió que la medida avanzara, ya que cualquier miembro permanente del Consejo puede bloquearlo unilateralmente.
¿La Asamblea General puede tomar decisiones vinculantes para los países?
No. Las resoluciones de la Asamblea General no son vinculantes: tienen peso político y simbólico, pero no obligan legalmente a los Estados miembros. El poder de decisión obligatoria recae en el Consejo de Seguridad.

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