La caída estacional del cabello se intensifica entre marzo y mayo. Los especialistas advierten que algunas rutinas de cuidado habituales pueden empeorar el problema.

Cada otoño, la caída del cabello se dispara y genera alarma en miles de personas. Los peluqueros expertos aclaran que se trata de un proceso biológico esperable, pero que ciertos hábitos de cuidado equivocados lo potencian en lugar de frenarlo. La clave, según coinciden los especialistas, está en la limpieza profunda del cuero cabelludo y en revisar el uso de productos que se aplican de manera rutinaria.
El fenómeno responde a los ciclos naturales del folículo piloso. En verano, el organismo retiene más cabellos de lo habitual como respuesta a la exposición solar. Cuando llega el otoño, esos pelos que quedaron en fase de reposo caen todos juntos, lo que genera la sensación de pérdida masiva. Este proceso es transitorio y, en condiciones normales, se estabiliza en pocas semanas.
Uno de los puntos en los que los especialistas hacen más hincapié es el uso frecuente de mascarillas capilares. Aunque son percibidas como un tratamiento beneficioso, aplicarlas con demasiada regularidad puede obstruir los folículos y dificultar la oxigenación del cuero cabelludo. Los expertos recomiendan reservarlas para ocasiones puntuales, no incorporarlas como parte del ritual semanal durante la temporada de mayor caída.
En contraposición, los champús con capacidad de limpieza profunda toman protagonismo en esta época del año. La acumulación de sebo, restos de productos y células muertas forma una capa que interfiere con el ciclo de crecimiento del pelo. Un cuero cabelludo limpio y bien oxigenado es el punto de partida para que los tratamientos anticaída funcionen. Los peluqueros sugieren alternar champús purificantes con otros más suaves, según la frecuencia de lavado de cada persona.
Más allá del champú y las mascarillas, los especialistas señalan otros factores que influyen en la salud capilar durante esta estación. La alimentación, el estrés acumulado en verano y la falta de hidratación interna también impactan en la calidad del cabello. Incorporar alimentos ricos en biotina, zinc y proteínas puede complementar cualquier rutina de cuidado externo.
Los masajes en el cuero cabelludo aparecen como otra herramienta recomendada. Estimulan la circulación sanguínea en la zona y favorecen la llegada de nutrientes a los folículos. No requieren ningún producto adicional y pueden realizarse durante el lavado, con las yemas de los dedos y movimientos circulares sostenidos por al menos dos minutos.
Si la caída supera los 100 cabellos diarios de forma sostenida o si se advierten zonas con menor densidad, los expertos recomiendan consultar a un dermatólogo o tricólogo antes de autoadministrarse tratamientos. La caída estacional es normal, pero puede enmascarar otras causas que requieren diagnóstico profesional.
Fuente: Radio Mitre
¿Por qué cae más el pelo en otoño?
En verano el organismo retiene más cabellos como respuesta a la exposición solar. Al llegar el otoño, esos pelos en fase de reposo caen de forma simultánea, lo que genera una pérdida visible pero transitoria.
¿Cada cuánto se pueden usar mascarillas capilares durante la caída estacional?
Los especialistas recomiendan usarlas de forma ocasional, no semanal, ya que el exceso puede obstruir los folículos y dificultar la oxigenación del cuero cabelludo.
¿Cuándo conviene consultar a un médico por la caída del cabello?
Si la pérdida supera los 100 cabellos por día de manera sostenida o si aparecen zonas con menor densidad, es recomendable acudir a un dermatólogo o tricólogo para descartar otras causas.

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