Filtraciones ignoradas pueden convertirse en daños estructurales graves. Con El Niño activo, Mendoza enfrenta un verano de tormentas severas y los expertos advierten que la prevención temprana marca la diferencia.

Las tormentas asociadas al fenómeno de El Niño se intensifican cada temporada estival en Mendoza y los especialistas en construcción y climatología coinciden en un punto: los daños más costosos empiezan con problemas pequeños que nadie atendió a tiempo. Una filtración menor en el techo, una grieta en la pared exterior o un desagüe obstruido pueden convertirse, tras un temporal fuerte, en el origen de un deterioro estructural que multiplica varias veces el costo de la reparación original.
El fenómeno climático El Niño altera los patrones de lluvia en gran parte del oeste argentino y Mendoza es una de las provincias más expuestas a sus efectos. Durante los años en que este fenómeno está activo, las precipitaciones tienden a ser más intensas y concentradas, lo que eleva el riesgo de acumulación de agua en techos, muros y cimientos.
Los techos planos o con poca pendiente son los primeros en ceder ante lluvias intensas si no tienen un sistema de desagüe eficiente. Los expertos recomiendan revisar las membranas impermeabilizantes al menos una vez al año y sellar cualquier separación o ampolla antes de que llegue la temporada de lluvias. Los techos de teja o chapa, por su parte, requieren controlar que no haya piezas sueltas, corroídas o mal encajadas.
Las paredes exteriores también acumulan humedad cuando tienen microfisuras que permiten el ingreso del agua. Con el paso del tiempo, esa humedad migra hacia adentro, pudre los marcos de madera, deteriora los revoques y puede llegar a comprometer la estructura si el proceso avanza sin control. Sellar esas grietas con mortero o sellador hidrófugo es una tarea sencilla y barata comparada con lo que implica reparar un muro afectado en profundidad.
Uno de los puntos que más se descuida en el mantenimiento doméstico son las canaletas y bajadas de agua. Cuando se obstruyen con hojas, ramas o suciedad, el agua desborda y cae directamente sobre los muros o se acumula en la base de la vivienda. Limpiarlas antes y durante la temporada de lluvias es una medida simple que puede evitar filtraciones en paredes y filtraciones en cimientos.
Los sótanos, subsuelos y viviendas con planta baja muy próxima al nivel del suelo son especialmente sensibles. En esos casos, revisar el estado del terreno alrededor de la casa y asegurarse de que el agua escurra hacia afuera y no hacia los muros puede marcar una diferencia importante ante una tormenta fuerte.
Con El Niño activo, la lógica es clara: invertir en mantenimiento preventivo antes del temporal cuesta una fracción de lo que cuesta reparar después. Quienes viven en zonas con historial de granizo o vientos fuertes tienen, además, la opción de consultar con su aseguradora qué coberturas están disponibles para daños climáticos, dado que muchas pólizas de hogar incluyen protección específica para este tipo de eventos.
Fuente: Ciudadano News
¿Qué es El Niño y por qué afecta a Mendoza?
El Niño es un fenómeno climático que calienta las aguas del Pacífico y altera los patrones de lluvia en Sudamérica. En Mendoza provoca temporadas estivales con tormentas más intensas y frecuentes.
¿Cuáles son las reparaciones más urgentes antes de las tormentas?
Las prioritarias son sellar filtraciones en techos y paredes, limpiar canaletas y desagües, y revisar el estado de membranas impermeabilizantes o piezas sueltas en cubiertas.
¿Qué pasa si no se reparan las filtraciones a tiempo?
La humedad que ingresa por grietas o techos en mal estado puede deteriorar revoques, marcos y estructuras internas. Con el tiempo, el daño se vuelve estructural y el costo de reparación aumenta considerablemente.

Corrales anegados y humedad persistente elevan el riesgo de mortandad en las crías. Crianceros del sur mendocino enfrentan el problema sin infraestructura pensada para grandes volúmenes de agua.
Sin datos publicados en el material disponible, se conoce solo la edición del informe sanitario provincial. Se desconocen por ahora cifras de casos y enfermedades bajo vigilancia.

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