Hicieron unas 20 mil llamadas haciéndose pasar por policías. Cuando el engaño fallaba, cómplices en libertad entraban a las casas, como en el asalto a una jubilada de 70 años.

Una banda que operaba desde tres unidades penitenciarias bonaerenses estafaba por teléfono a vecinos de Mar del Plata y, cuando la maniobra fallaba, enviaba delincuentes a asaltarlos en sus casas. Los internos llamaban a las víctimas y se presentaban como policías. Uno de ellos usaba el nombre de "subcomisario Gutiérrez" y aseguraba que un familiar había sufrido un accidente o estaba detenido.
La urgencia era parte del engaño: según el relato, había que entregar dinero cuanto antes para evitar consecuencias judiciales. Detrás de esa voz no había ningún agente, sino un preso que llamaba desde una cárcel. La reconstrucción del caso surge de una investigación de Clarín, basada en escuchas, peritajes telefónicos y actuaciones de la fiscalía de Mariano Moyano, titular de la Unidad Funcional Temática de Instrucción y Juicio de Robos Calificados de Mar del Plata.
La organización tenía una estructura con funciones definidas. Algunos internos se encargaban de conseguir información sobre las posibles víctimas, otros hacían las llamadas y los cómplices en libertad retiraban el dinero. El expediente permitió identificar conexiones entre las tres unidades penitenciarias y esa red de colaboradores externos, que actuaba fuera de los penales.
Las llamadas sumaron unas 20 mil, según los peritajes telefónicos que reconstruyó la investigación. Ese volumen muestra que el método se aplicaba de manera sistemática y sobre muchos posibles damnificados, con la expectativa de que alguno cayera en el engaño.

Cuando el engaño telefónico no funcionaba, algunos integrantes de la banda pasaban a la violencia. Un caso ocurrió con una jubilada de 70 años, que fue golpeada, maniatada y herida durante una entradera en su vivienda de Mar del Plata. El episodio muestra que la red combinaba la estafa con el robo armado según la respuesta de cada víctima.
La investigación comenzó en julio, cuando un vecino de Mar del Plata recibió un llamado de personas que se hacían pasar por policías. Intentaron convencerlo de que entregara sus ahorros por una supuesta emergencia familiar, pero el hombre advirtió la estafa y no accedió. Su denuncia permitió iniciar las averiguaciones que derivaron en la identificación de la red. Quedan por conocerse las medidas judiciales que adopte la fiscalía sobre los internos y los cómplices.
Fuente: Perfil
¿Cómo operaba la banda?
Presos de tres cárceles bonaerenses llamaban a las víctimas haciéndose pasar por policías y les decían que un familiar había tenido un accidente o estaba detenido, para que entregaran dinero. Cómplices en libertad lo retiraban.
¿Qué pasaba cuando la estafa fallaba?
Algunos integrantes recurrían a la violencia. Un caso fue el de una jubilada de 70 años, golpeada, maniatada y herida en una entradera en Mar del Plata.
¿Cómo empezó la investigación?
En julio, un vecino de Mar del Plata recibió un llamado de falsos policías, advirtió la estafa y no entregó dinero. Su denuncia dio inicio a las averiguaciones de la fiscalía de Mariano Moyano.

Dos policías a caballo dieron con los restos a 15 kilómetros de la escuela rural donde trabajaba. Hay cinco detenidos por la causa que investiga su presunto femicidio.

Bomberos trabajan desde el mediodía de este miércoles entre Gutiérrez y Espejo. Los vecinos del inmueble fueron sacados por precaución mientras se combate el fuego.

Familiares y vecinos piden sumarse a las tareas de rescate. Las autoridades mantienen el control del operativo y ponen la seguridad por delante.