Arnau Lloret, licenciado en Ciencias de la Actividad Física, advirtió sobre los riesgos de cerrar una sesión de running con un pique final. El pico de presión que genera puede comprometer la salud cardiovascular.

Terminar una corrida con un sprint parece una forma de exigirse al máximo, pero varios especialistas en actividad física alertan que esa práctica puede ser contraproducente e incluso peligrosa. El licenciado Arnau Lloret explicó que un esfuerzo máximo al final de la sesión provoca un disparo brusco de la presión arterial en un momento en que el cuerpo ya está fatigado y menos preparado para absorber ese impacto.
Lloret, especialista en Ciencias de la Actividad Física, señaló que durante el ejercicio intenso el corazón trabaja a alta demanda, pero el problema real aparece en la transición: cuando se frena de golpe tras un pique, el flujo sanguíneo cae abruptamente mientras el corazón todavía bombea con fuerza. Esa diferencia puede generar arritmias o picos de presión que, en personas con factores de riesgo no diagnosticados, representan un peligro concreto.
Durante el ejercicio, los músculos de las piernas funcionan como una bomba auxiliar que ayuda a devolver la sangre al corazón. Si la carrera termina de forma abrupta, esa asistencia desaparece de inmediato y la sangre puede 'acumularse' en las extremidades inferiores, lo que baja la presión central y obliga al corazón a compensar con más fuerza. El resultado es un estrés cardiovascular innecesario que un enfriamiento gradual evita por completo.

Lloret recomendó destinar entre cinco y diez minutos al cierre de cada sesión de running: primero trote suave, luego caminata. Esa progresión descendente permite que la frecuencia cardíaca baje de forma controlada, que la presión arterial se estabilice y que el organismo elimine el lactato acumulado sin generar picos adicionales de estrés.
El especialista aclaró que el problema no es la intensidad del entrenamiento en sí, sino el momento en que se ubica ese esfuerzo máximo. Un sprint en el medio de una sesión, con el cuerpo activo y los mecanismos de regulación funcionando, tiene un impacto muy distinto al de un pique sobre el final, cuando la fatiga acumulada reduce la capacidad de respuesta del sistema cardiovascular.
Esta advertencia aplica especialmente a corredores recreativos que no tienen seguimiento médico regular. Las personas mayores de 40 años, quienes tienen antecedentes de hipertensión o quienes retomaron la actividad física después de un período largo de sedentarismo son los grupos con mayor exposición a este tipo de riesgo.
La recomendación de los entrenadores no implica abandonar la intensidad ni los entrenamientos exigentes: solo reorganizar cómo se cierra cada sesión. Un enfriamiento bien ejecutado no resta rendimiento, pero sí puede marcar la diferencia en la salud a largo plazo.
Fuente: Radio Mitre
¿Por qué es peligroso terminar de correr con un sprint?
Porque genera un pico brusco de presión arterial justo cuando el cuerpo está fatigado y los mecanismos de regulación cardiovascular están más comprometidos.
¿Cuánto tiempo debe durar el enfriamiento después de correr?
Los especialistas recomiendan entre cinco y diez minutos de trote suave seguido de caminata para permitir que la frecuencia cardíaca y la presión bajen de forma gradual.
¿Quiénes tienen más riesgo al hacer un pique al final de la corrida?
Personas mayores de 40 años, quienes tienen hipertensión y quienes retomaron la actividad física después de un período prolongado de sedentarismo.

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