El oficialismo llega sin acuerdos al debate presupuestario. La oposición tiene los números para frenar o modificar el proyecto, y el Gobierno no muestra señales de ceder.

El Gobierno nacional presentó el proyecto de Presupuesto 2027 sin haber construido los consensos mínimos para garantizar su aprobación en el Congreso. La Casa Rosada envió el texto sin negociaciones previas con los bloques opositores, que juntos tienen mayoría suficiente para rechazarlo o modificarlo a fondo.
La estrategia del presidente Javier Milei de evitar acuerdos con la oposición, que le dio resultados en otras batallas legislativas gracias al veto y el decreto, ahora choca con una lógica distinta: el presupuesto no puede gobernarse por decreto si el Congreso lo rechaza. Sin ley aprobada, el país prorrogaría el presupuesto vigente, lo que limita la capacidad del Ejecutivo para reasignar partidas.
Diputados y senadores de Unión por la Patria, el PRO disidente y bloques provinciales ya anticiparon que no aceptarán el proyecto tal como fue girado. Los cuestionamientos apuntan a recortes en educación, obra pública y fondos coparticipables. Varios gobernadores de provincias que respaldaron al oficialismo en otras votaciones también expresaron malestar por la distribución de recursos.
El radicalismo, que en el pasado funcionó como bisagra para el Gobierno, no recibió guiños concretos antes de la presentación del texto. Eso reduce las chances de sumar los votos que La Libertad Avanza necesita para evitar una derrota o una reescritura del proyecto en comisión.
Si el Congreso no aprueba el presupuesto antes del 31 de diciembre, rige automáticamente el del año anterior con ajustes mínimos. Eso implica que el Ejecutivo pierde flexibilidad para aplicar su política fiscal tal como la diseñó: no podría reasignar fondos ni ejecutar partidas nuevas sin autorización legislativa caso por caso.
El Gobierno ya atravesó esta situación en 2024, cuando gobernó sin presupuesto propio. Pero repetirlo en 2027 tendría un costo político mayor, porque el oficialismo llega a ese año en plena campaña electoral y necesita mostrar gestión concreta sobre el gasto público.
La Casa Rosada apuesta a que la presión del superávit fiscal y la imagen de Milei alcancen para disciplinar a eventuales aliados en la recta final del debate. Sin embargo, los tiempos parlamentarios son ajustados y los bloques opositores no muestran urgencia por ceder.
Fuente: MDZ Online
¿Qué pasa si el Congreso no aprueba el Presupuesto 2027?
Si no hay ley aprobada antes del 31 de diciembre, se prorroga automáticamente el presupuesto del año anterior, con capacidad limitada del Ejecutivo para reasignar partidas.
¿Cuándo debe estar aprobado el presupuesto para que sea válido?
El proyecto debe tener sanción del Congreso antes del cierre del año fiscal, es decir, antes del 31 de diciembre.
¿La Libertad Avanza tiene mayoría propia en el Congreso para aprobar el presupuesto?
No. El oficialismo es minoría en ambas cámaras y necesita sumar votos de aliados o sectores de la oposición para lograr la aprobación.

Rige con retroactividad al 1º de septiembre de 2026 y garantiza asignaciones familiares no inferiores a la AUH. El Decreto 1204/2026 salió en el Boletín Oficial.

Sin apoyos asegurados de los aliados, el oficialismo recibe este martes al PRO en Casa Rosada. Busca destrabar la agenda legislativa antes de que las elecciones compliquen el Congreso.

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