El gobierno provincial estableció un protocolo escalonado para proteger a los estudiantes durante el fenómeno climático. Las medidas van desde advertencias preventivas hasta la suspensión de clases.

La Dirección General de Escuelas de Mendoza oficializó un sistema de tres niveles de alerta para que los establecimientos educativos actúen frente al fenómeno Súper Niño, que se espera genere lluvias intensas, granizo y crecidas en la región durante los próximos meses. El protocolo define con precisión qué debe hacer cada escuela según la magnitud del evento climático y busca evitar decisiones dispersas o tardías ante situaciones de riesgo.
El Súper Niño es una variante de mayor intensidad del fenómeno El Niño, que altera el régimen de precipitaciones en gran parte de América del Sur. Para Mendoza, la proyección indica un verano con eventos extremos por encima de la media histórica, lo que llevó a las autoridades educativas a diseñar una respuesta institucional antes de que comience la temporada crítica.
El primer nivel corresponde a una alerta preventiva: las escuelas refuerzan la comunicación con las familias, revisan desagües y zonas de riesgo dentro del establecimiento, y activan sus planes de evacuación sin suspender actividades. El segundo nivel se activa cuando el Servicio Meteorológico Nacional emite alertas naranjas o rojas para la zona: en ese caso, los directivos pueden anticipar el cierre o acortar la jornada escolar. El tercer nivel implica la suspensión directa de clases por decisión centralizada de la Dirección General de Escuelas, sin necesidad de que cada institución lo resuelva por separado.
La implementación del protocolo incluye capacitación para directivos y docentes, actualización de los registros de zonas inundables donde funcionan escuelas y coordinación con Defensa Civil y los municipios. Cada establecimiento deberá tener identificadas sus vías de evacuación y contar con los datos de contacto actualizados de las familias antes del inicio de la temporada estival.
Según los relevamientos previos de la cartera educativa, un número significativo de escuelas mendocinas funciona en áreas históricamente afectadas por aluviones y desbordes de acequias. La cordillera y el piedemonte concentran la mayor vulnerabilidad, aunque zonas del Gran Mendoza también registraron anegamientos en episodios anteriores. La existencia del protocolo busca justamente reducir la exposición de los alumnos en esos puntos críticos.
Las familias podrán consultar el nivel de alerta vigente a través de los canales oficiales de la Dirección General de Escuelas y de los grupos de comunicación de cada institución. La cartera educativa subrayó que la decisión de suspender clases siempre será comunicada con la mayor anticipación posible, aunque en situaciones de emergencia los plazos pueden acortarse.
El protocolo coloca a Mendoza entre las primeras provincias en sistematizar una respuesta educativa ante el Súper Niño. Si el fenómeno se desarrolla con la intensidad proyectada, la efectividad del sistema quedará a prueba durante el verano, cuando las clases ya estén suspendidas por receso pero las actividades de verano y los turnos de recuperación sigan en marcha.
Fuente: MDZ Online
¿Qué es el Súper Niño y por qué afecta a Mendoza?
Es una variante de alta intensidad del fenómeno El Niño que incrementa las precipitaciones en zonas de América del Sur. Para Mendoza implica mayor riesgo de lluvias extremas, granizo y crecidas durante el verano.
¿Quién decide la suspensión de clases cuando se activa el nivel máximo de alerta?
La Dirección General de Escuelas de Mendoza toma esa decisión de forma centralizada, sin que cada establecimiento deba resolverlo por su cuenta.
¿Cómo se enteran los padres del nivel de alerta vigente?
A través de los canales oficiales de la Dirección General de Escuelas y de los sistemas de comunicación internos de cada institución educativa.

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