Vagones y locomotoras se deterioran a la intemperie en el predio del Alto Rosario Shopping. Una concejala pidió que el municipio intime a la empresa a cumplir el acuerdo firmado en 2004.

Dos décadas pasaron desde que IRSA firmó un convenio con la Municipalidad de Rosario comprometiendo la creación de un museo ferroviario en el predio del Alto Rosario Shopping, y el espacio nunca abrió sus puertas. Trenes, vagones e infraestructura histórica permanecen expuestos a la intemperie en el lugar, deteriorándose sin que nadie los proteja ni los exhiba.
El tema volvió al Concejo Municipal el 3 de septiembre de 2026, cuando la concejala Fernanda Gigliani, del bloque Iniciativa Popular, ingresó un proyecto de decreto para que la Municipalidad intime formalmente a Inversiones y Representaciones SA (IRSA) a cumplir con lo pactado. El convenio original fue firmado en noviembre de 2004, durante la intendencia de Miguel Lifschitz, en el marco de la inauguración del shopping.
Según los fundamentos del proyecto de Gigliani, IRSA se había comprometido a habilitar el museo en la primera etapa de la obra. La ubicación no era arbitraria: el terreno sobre el que se levantó el shopping pertenecía a los antiguos talleres del ferrocarril, y formaba parte del área que luego se integró al proceso de renovación urbana del parque Scalabrini Ortiz. La idea era que el desarrollo comercial conviviera con un espacio que recuperara y pusiera en valor ese pasado.

Lo que quedó en el lugar tiene peso histórico: trenes, vagones e instalaciones que Gigliani describe como de 'alto valor para el patrimonio y la identidad de Rosario'. Sin ningún tipo de resguardo, el paso del tiempo y las condiciones climáticas fueron haciendo mella en esas piezas. El museo que debía contenerlas y exhibirlas nunca se concretó.
Más allá del incumplimiento contractual, el proyecto apunta a la urgencia del estado actual del material ferroviario. Cada año que pasa sin una estructura que los proteja implica pérdida irreversible de patrimonio. La concejala plantea que la intimación municipal es el primer paso para forzar una respuesta de la empresa antes de que el deterioro avance más.
Rosario tiene un origen histórico vinculado al ferrocarril y al puerto, pero carece hasta hoy de un espacio museístico dedicado a esa etapa de su desarrollo. El predio del Alto Rosario Shopping había sido identificado como el lugar natural para saldar esa deuda con la memoria colectiva de la ciudad.
Si el Concejo aprueba el proyecto de Gigliani, la Municipalidad quedará habilitada para exigirle formalmente a IRSA que cumpla el compromiso asumido hace dos décadas. Lo que ocurra después dependerá de la respuesta de la empresa y de la voluntad política de sostener la presión.
Fuente: La Capital
¿Qué establecía el convenio firmado entre la Municipalidad de Rosario e IRSA en 2004?
El acuerdo obligaba a IRSA a habilitar un museo ferroviario en el predio del Alto Rosario Shopping como parte de la primera etapa de la obra, aprovechando el valor histórico del lugar.
¿Qué hay actualmente en el predio donde debería funcionar el museo?
Trenes, vagones e infraestructura ferroviaria que permanecen a la intemperie y se deterioran con el paso del tiempo, sin ningún tipo de protección ni puesta en valor.
¿Qué pide concretamente la concejala Fernanda Gigliani?
Que la Municipalidad de Rosario intime formalmente a IRSA para que cumpla con el compromiso asumido en el convenio de 2004 y concrete el museo ferroviario prometido.

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