Sin inspectores en las calles, el domingo hubo tres eventos masivos en Córdoba, incluido el clásico del fútbol local. Llaryora respondió este miércoles y advirtió que usará 'todas las herramientas' para garantizar el orden.

El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, salió este miércoles a responder públicamente el paro de inspectores de tránsito que dejó sin control las calles de la ciudad capital el domingo pasado. Ese día se realizaron tres eventos de gran convocatoria: el clásico del fútbol cordobés, una maratón y otro encuentro masivo, todo sin presencia de inspectores.
Los trabajadores del área, que dependen del municipio y están representados por el Sindicato Unión Obreros y Empleados Municipales (SUOEM), dejaron de prestar servicios por una deuda salarial. La medida generó tensión inmediata entre el gremio y las autoridades provinciales.
En su publicación, Llaryora afirmó que su 'compromiso con el orden es irrenunciable' y que su gobierno recurrirá a 'todas las herramientas a nuestro alcance para garantizar el orden y la seguridad'. Al mismo tiempo, aclaró que respeta el derecho a la protesta, pero marcó un límite: ese ejercicio no puede comprometer 'la paz social, la vida de las personas y el orden público'.
El gobernador también compartió en su posteo el comunicado del SUOEM, lo que amplificó el cruce público entre ambas partes. En ese texto, el gremio acusa a la Provincia de actuar con 'oportunismo y voracidad' contra la ciudad de Córdoba.
Detrás del conflicto hay una pulseada más profunda. La Provincia tiene previsto traspasar el control del tránsito a la Policía de Córdoba durante la visita del papa León XIV a la capital provincial. El SUOEM rechaza esa decisión y denuncia que el gobierno de Llaryora busca avanzar sobre atribuciones que, según el gremio, corresponden exclusivamente al municipio.
El comunicado sindical apunta directamente al mandatario provincial y lo acusa de aprovechar la coyuntura para desplazar al personal municipal de una función que históricamente le pertenece. La mención al papa como excusa para el cambio operativo es el punto más ríspido del texto.
El conflicto deja expuesta una grieta entre el gobierno provincial y el municipio de Córdoba en torno a quién tiene la última palabra sobre el ordenamiento del tránsito en la ciudad. Mientras el SUOEM endurece su postura, Llaryora insiste en que el Estado no va a ceder en materia de seguridad vial. La resolución dependerá de si se avanza en una negociación salarial o si la tensión escala antes de que el papa llegue a Córdoba.
Fuente: CBA24N
¿Por qué pararon los inspectores de tránsito el domingo en Córdoba?
Los trabajadores dejaron de prestar servicios por una deuda salarial que el municipio mantiene con el sector, representado por el SUOEM.
¿Qué eventos se realizaron ese domingo sin control de tránsito?
Ese día hubo tres eventos masivos en Córdoba: el clásico del fútbol cordobés, una maratón y otro encuentro de gran convocatoria.
¿Qué tiene que ver la visita del papa León XIV con este conflicto?
La Provincia planea que la Policía de Córdoba asuma el control del tránsito durante la visita papal. El SUOEM rechaza esa decisión y acusa al gobierno provincial de querer desplazar al personal municipal de esa función.

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