El fenómeno climático activa protocolos de emergencia hídrica en la provincia. Municipios e Irrigación aceleran obras preventivas antes de que lleguen las lluvias intensas.

Ante la inminencia del Súper Niño, el gobierno de Mendoza movilizó equipos de limpieza y desobstrucción en el Canal Pescara, uno de los cauces más antiguos y estratégicos del sistema hídrico provincial. Los trabajos arrancaron con carácter de urgencia en los últimos días, coordinados entre municipios de la zona y el Departamento General de Irrigación, con el objetivo de reducir el riesgo de desbordes y anegamientos cuando lleguen las precipitaciones más intensas.
El Canal Pescara atraviesa zonas urbanas y periurbanas de la provincia, lo que lo convierte en un punto crítico cuando el volumen de agua supera su capacidad. La acumulación de sedimentos, ramas y residuos en su cauce —un problema recurrente en la región— puede provocar colapsos hídricos que afecten viviendas, calles e infraestructura básica. Por eso, la limpieza preventiva apunta a despejar obstrucciones antes de que el fenómeno climático alcance su pico.
El Súper Niño es una versión de alta intensidad del fenómeno El Niño, que implica el calentamiento inusual de las aguas del Pacífico ecuatorial y genera consecuencias climáticas severas en América del Sur. En la región de Cuyo, sus efectos se traducen típicamente en lluvias por encima de lo normal durante el verano, mayor actividad de tormentas y riesgo elevado de crecidas en ríos y canales. Los pronósticos de los organismos meteorológicos nacionales e internacionales anticiparon un evento de intensidad considerable para la temporada en curso.
Mendoza ya vivió episodios similares en décadas anteriores, con inundaciones que dejaron pérdidas materiales importantes en distintos departamentos. Esa memoria histórica es uno de los motores que empujó a las autoridades a actuar antes de que el agua llegue, en lugar de reaccionar sobre el hecho consumado.
Los equipos desplegados en el Canal Pescara combinaron maquinaria pesada para remoción de sedimentos con cuadrillas manuales para extraer residuos sólidos y vegetación acumulada. Irrigación coordinó los cronogramas con los municipios involucrados para evitar superposición de tareas y garantizar que el cauce quede despejado en los tramos más sensibles. Las tareas se concentraron en los puntos donde históricamente se registraron tapones y desbordes.
El organismo también reforzó el monitoreo del canal para detectar cualquier acumulación nueva durante el período de riesgo. La idea es mantener vigilancia activa hasta que pase la fase crítica del fenómeno climático, con capacidad de respuesta rápida si se detectan obstrucciones.
La intervención en el Canal Pescara forma parte de un conjunto de medidas preventivas más amplio que Mendoza viene implementando frente al Súper Niño. Si las precipitaciones se desarrollan dentro de los parámetros pronosticados, el estado del cauce será determinante para evitar que las lluvias intensas se conviertan en emergencia urbana. La eficacia de los trabajos se va a medir, en definitiva, cuando llegue el agua.
Fuente: Ciudadano News
¿Qué es el Canal Pescara y por qué es importante para Mendoza?
El Canal Pescara es uno de los cauces históricos del sistema hídrico de Mendoza. Atraviesa zonas urbanas y periurbanas, por lo que su obstrucción puede derivar en inundaciones cuando las lluvias son intensas.
¿Qué diferencia al Súper Niño del fenómeno El Niño habitual?
El Súper Niño es una manifestación de mayor intensidad de El Niño, con calentamiento más pronunciado del Pacífico ecuatorial y consecuencias climáticas más severas, como lluvias extremas y mayor riesgo de crecidas.
¿Quiénes están a cargo de los trabajos de limpieza en el canal?
Los trabajos están coordinados entre el Departamento General de Irrigación de Mendoza y los municipios que forman parte de la zona de influencia del canal.

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