Tenía 17 años cuando nació el bebé, lo que cambió el curso de la investigación. Nuevos testimonios señalan al padre como responsable de los abusos dentro de la familia.

Un policía de 29 años de la Policía Rural de Mendoza recuperó la libertad tras quedar en evidencia que era menor de edad cuando ocurrieron los hechos que lo habían llevado preso. La causa se inició en junio, cuando un estudio de ADN lo identificó como el padre biológico del hijo de 10 años de su propia hermana, en una vivienda de La Colonia, Junín, al este de la provincia.
El efectivo fue detenido e imputado por abuso sexual agravado luego de que el análisis genético descartara al padre de ambos —un hombre de 62 años— como progenitor del menor. Sin embargo, el caso giró cuando el propio policía, la denunciante y otro familiar declararon que no hubo abuso entre hermanos, sino que fue el padre quien los obligó a mantener relaciones sexuales.
La clave que inclinó la balanza a favor del efectivo fue su edad al momento del nacimiento del niño: tenía 17 años. Ese dato, sumado a los testimonios coincidentes de distintos integrantes de la familia, reposicionó al joven como víctima del mismo entorno que lo había señalado como victimario. La fiscalía, a cargo del fiscal departamental Federico Bergamín, evaluó los nuevos elementos y dispuso su liberación mientras se completan las pericias.
De no surgir evidencia en contrario, Bergamín dictaría el sobreseimiento del policía. La decisión depende del resultado final de los análisis periciales que todavía están en curso.
El hombre de 62 años continúa imputado y cumple prisión preventiva en modalidad domiciliaria debido a un tratamiento oncológico. La acusación en su contra incluye abuso sexual de al menos dos de sus hijas, y la investigación se extendió a posibles abusos contra sus propios nietos.
La causa sigue abierta y los investigadores no descartan nuevas imputaciones a medida que avancen las pericias y los testimonios. El expediente concentra ahora toda la atención sobre la figura del padre como eje central de los delitos dentro de ese núcleo familiar.
El caso expone una trama de violencia intrafamiliar sostenida en el tiempo, donde la víctima y el inicialmente acusado resultaron ser la misma persona. La Justicia mendocina aguarda los informes finales para cerrar o ampliar el cuadro de imputaciones.
Fuente: Diario Mendoza
¿Por qué liberaron al policía si el ADN lo identificó como padre del hijo de su hermana?
Porque se comprobó que tenía 17 años cuando nació el niño y los testimonios indicaron que fue el padre de ambos quien los obligó a tener relaciones sexuales, lo que lo reposicionó como víctima.
¿Qué le puede pasar al padre de 62 años?
Está imputado por abuso sexual de al menos dos hijas y permanece con prisión preventiva domiciliaria. Además, la investigación analiza posibles abusos contra sus nietos y no se descartan nuevas imputaciones.
¿Cuál es el próximo paso en la causa?
La fiscalía espera el resultado de las pericias en curso. Si no aparecen nuevos elementos, el fiscal Federico Bergamín dictaría el sobreseimiento del policía.

Un chico de 12 años encontró el cuerpo de su madre, Aldana Novik Rojas. Cristian Navarro, de 45, fue ubicado en un descampado tras enviarle su ubicación a un amigo.

Con múltiples disparos en la pierna izquierda ingresó la víctima al Hospital de Urgencias. El presunto tirador se presentó solo ante la Justicia y quedó a disposición de las autoridades.

Dos amigos que los acompañaban resultaron heridos en el choque. Las víctimas tenían entre 26 y 29 años y el conductor de la Ranger quedó imputado por homicidio triplemente agravado.