Hasta febrero de 2027 se extendería El Niño, según la OMM, que anticipa precipitaciones superiores a lo habitual hasta diciembre. A cuarenta años de la inundación de abril de 1986, vuelve el debate sobre prevención.

El 8 de octubre de 2026, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) informó que el fenómeno El Niño sigue fortaleciéndose y que alcanzaría su punto máximo alrededor de diciembre. El organismo detectó una mayor probabilidad de lluvias por encima de los valores habituales en el sudeste de América del Sur durante el trimestre octubre-diciembre. En Rosario, el aviso reactivó la memoria de la gran inundación del arroyo Ludueña, ocurrida en abril de 1986, hace cuatro décadas.
La OMM señaló además que existe una probabilidad cercana al 100 % de que el episodio persista hasta febrero de 2027. Se trata de tendencias climáticas regionales y no de un pronóstico que anticipe inundaciones automáticas en Rosario. Las inundaciones del siglo XX dejaron registros de daños materiales, evacuaciones y reclamos vecinales, y transformaron la infraestructura urbana de la ciudad.
Los desbordes del arroyo Ludueña marcaron la historia de los barrios del norte y noroeste de Rosario. Los reclamos de los vecinos impulsaron estudios y obras hidráulicas que modificaron la relación de la ciudad con sus cuencas. El episodio de 1986 quedó como el punto de referencia de ese proceso.

El antecedente muestra cómo pueden combinarse las precipitaciones, las características de las cuencas, la expansión urbana y el estado de la infraestructura para generar situaciones de riesgo. Los registros históricos no permiten anticipar qué ocurrirá durante el actual episodio de El Niño. Sí ayudan a identificar problemas que persisten y explican por qué el monitoreo y la planificación resultan centrales.
El escenario exige separar procesos que pueden relacionarse pero no son equivalentes. Uno son las inundaciones por desborde de arroyos, y otro los anegamientos urbanos asociados con lluvias intensas. Cada uno responde a condiciones hidrológicas y territoriales específicas y requiere información diferenciada para seguir su evolución.
El análisis de los antecedentes, la evaluación del estado actual de las cuencas y el sostenimiento de los mecanismos de prevención son los ejes que se plantean de cara a los próximos meses. El pico previsto del fenómeno hacia diciembre marcará el período de mayor atención para Rosario y la región.
Fuente: El Ciudadano
¿Qué informó la OMM sobre El Niño?
El 8 de octubre de 2026 informó que El Niño seguía fortaleciéndose, que alcanzaría su máximo alrededor de diciembre y que probablemente persista hasta febrero de 2027.
¿Significa que Rosario se va a inundar?
No. Las previsiones describen tendencias climáticas regionales, con mayor probabilidad de lluvias superiores a lo habitual en el sudeste de Sudamérica, y no anticipan inundaciones automáticas en la ciudad.
¿Qué pasó con el arroyo Ludueña en 1986?
Su desborde provocó la gran inundación de abril de 1986 en los barrios del norte y noroeste de Rosario, un antecedente que impulsó estudios y obras hidráulicas.

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Cupo reducido y reserva online para la nueva edición de Historias compartidas, el miércoles 28 de octubre. Solo pueden anotarse beneficiarios del Pase Cultural.