Una cautelar suspende todas las obras de Rockhopper y Navitas en el archipiélago.

Un juez argentino ordenó detener el avance del proyecto petrolero Sea Lion en las Islas Malvinas. La medida cautelar alcanza a las empresas Rockhopper y Navitas, y prohíbe obras, perforaciones e instalaciones vinculadas con la extracción de petróleo en el archipiélago disputado.
Sea Lion es uno de los proyectos de exploración y explotación de hidrocarburos más ambiciosos en las aguas que rodean Malvinas. Rockhopper, empresa británica con presencia en la zona desde hace años, lleva adelante el desarrollo junto a Navitas Petroleum, firma israelí que se sumó como socia inversora. Argentina nunca reconoció la legitimidad de ninguna actividad extractiva en esa área.
La resolución judicial suspende de manera preventiva cualquier avance concreto sobre el terreno: perforaciones, instalaciones de infraestructura y obras asociadas al proyecto. La medida no implica una sentencia definitiva, sino una pausa mientras la Justicia analiza el fondo del asunto. El alcance de la orden cubre tanto a las empresas operadoras como a cualquier contratista o tercero que actúe en su nombre.
Desde el punto de vista legal, la acción se encuadra en la legislación argentina que penaliza y prohíbe la exploración y explotación de recursos naturales en la plataforma continental sin autorización del Estado nacional. La ley 26.915, sancionada en 2013, establece sanciones para quienes realicen ese tipo de actividades en zonas que Argentina considera propias.
El conflicto de soberanía sobre las Islas Malvinas es una disputa histórica entre Argentina y el Reino Unido. Tras la guerra de 1982, el archipiélago quedó bajo administración británica, pero Argentina nunca renunció a su reclamo territorial. Las actividades petroleras en la zona generan tensión diplomática cada vez que un proyecto avanza en etapas concretas de desarrollo.
El proyecto Sea Lion lleva años en carpeta. Rockhopper descubrió el yacimiento en 2010 y desde entonces buscó financiamiento y socios para llevarlo a producción. La incorporación de Navitas Petroleum en años recientes reactivó el cronograma operativo, lo que derivó en nuevas acciones legales por parte de actores vinculados a la causa de la soberanía argentina.
La cautelar congela el avance del proyecto hasta que la Justicia argentina resuelva sobre el fondo de la cuestión. Las empresas involucradas no emitieron declaraciones públicas de inmediato. El Gobierno argentino, por su parte, sostiene de manera sistemática que cualquier explotación de recursos en Malvinas sin consentimiento nacional es ilegal según el derecho internacional y la legislación doméstica.
El fallo abre un nuevo capítulo en la tensión entre las pretensiones extractivas en el Atlántico Sur y el marco legal argentino. Si la cautelar se sostiene y avanza hacia una sentencia, podría sentar un precedente sobre el alcance real de las herramientas judiciales en disputas de soberanía con dimensión económica.
Fuente: Aire de Santa Fe
¿Qué es el proyecto Sea Lion?
Es un proyecto de exploración y explotación petrolera en aguas cercanas a las Islas Malvinas, liderado por la empresa británica Rockhopper junto a Navitas Petroleum. El yacimiento fue descubierto en 2010.
¿Qué empresas afecta la medida cautelar?
La resolución judicial alcanza a Rockhopper y Navitas Petroleum, y suspende obras, perforaciones e instalaciones vinculadas al proyecto en el archipiélago.
¿Tiene validez internacional esta decisión judicial argentina?
La orden es válida dentro del sistema legal argentino, pero su aplicación práctica en territorio administrado por el Reino Unido es limitada. El conflicto de soberanía sobre Malvinas no está resuelto en el plano internacional.

Rige con retroactividad al 1º de septiembre de 2026 y garantiza asignaciones familiares no inferiores a la AUH. El Decreto 1204/2026 salió en el Boletín Oficial.

Sin apoyos asegurados de los aliados, el oficialismo recibe este martes al PRO en Casa Rosada. Busca destrabar la agenda legislativa antes de que las elecciones compliquen el Congreso.

Cuatro días de exposición y 25.000 metros cuadrados de superficie ocupa esta edición. Con más de 4.500 reuniones de negocios ya pactadas, la feria petrolera suma pabellones de cuatro países.