Una planta de venta común en verdulerías mejora la energía y la digestión cuando se suma al mate.

La menta, una hierba que se consigue sin dificultad en supermercados y verdulerías de todo el país, ganó terreno entre quienes toman mate a diario y buscan un efecto extra más allá de la cafeína. Su incorporación a la yerba cambia el perfil de la infusión y suma beneficios que van desde lo digestivo hasta lo mental.
La práctica no es nueva, pero creció en popularidad en los últimos años junto con el interés por la medicina natural y el bienestar cotidiano. La menta se puede usar fresca o seca, mezclada directamente con la yerba en el mate, y no requiere ninguna preparación especial.
El mentol, compuesto activo principal de la menta, actúa sobre el sistema nervioso central y genera una sensación de alerta y claridad mental. Eso explica la reducción del cansancio que reportan quienes la consumen de forma habitual. Al mismo tiempo, relaja la musculatura del tracto digestivo, lo que facilita la digestión y reduce la hinchazón abdominal, un efecto especialmente valorado en el mate del mediodía o después de comer.
Algunos nutricionistas también señalan que la menta tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias leves, aunque aclaran que los estudios existentes se hicieron sobre suplementos concentrados, no sobre la planta en las cantidades que se usan en el mate. De todas formas, el consenso general es que su consumo moderado no presenta contraindicaciones para la mayoría de las personas sanas.
La cantidad importa. Con dos o tres hojas frescas de menta sobre la yerba ya cargada alcanza para percibir el aroma y el efecto. Si se excede la proporción, el sabor mentolado domina todo y tapa por completo el gusto de la yerba. Los más experimentados recomiendan empezar con poca cantidad e ir ajustando según el gusto personal.
La menta seca, disponible en dietéticas y algunas verdulerías, también funciona bien y tiene la ventaja de que dura más tiempo almacenada. En ese caso, media cucharadita por mate es suficiente. Mezclarla antes de cebar, y no encima del agua, ayuda a que la infusión sea más pareja.
Aunque se trata de una hierba de consumo masivo, hay grupos que deben prestar atención. Las personas con reflujo gastroesofágico pueden ver empeorados sus síntomas porque el mentol relaja el esfínter esofágico inferior. Los bebés y niños pequeños no deben consumirla en ninguna presentación. Las embarazadas también deben consultar a su médico antes de incorporarla de forma regular.
Para el resto, la menta en el mate es una opción accesible, sin costo significativo y con un perfil de riesgo bajo. La clave, como con cualquier hábito alimentario, es la moderación y prestar atención a cómo responde el propio cuerpo.
Fuente: La Capital
¿Qué tipo de menta es mejor para el mate?
La menta peperita es la variedad más usada y la que se encuentra con más facilidad en verdulerías y supermercados de Argentina. Se puede usar fresca o seca.
¿La menta en el mate puede causar algún problema de salud?
En personas sanas y en cantidades moderadas no representa riesgo. Puede empeorar el reflujo gastroesofágico y no es apta para bebés, niños pequeños ni embarazadas sin supervisión médica.
¿Cuántas hojas de menta se le ponen al mate?
Con dos o tres hojas frescas sobre la yerba ya cargada es suficiente. Si se usa menta seca, media cucharadita por mate alcanza para notar el sabor y el efecto.

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