La Reserva Federal de Estados Unidos aumentó su tasa de referencia por primera vez en tres años. Los mercados reaccionaron a la baja y los activos argentinos volvieron a sentir la presión.

La Reserva Federal de Estados Unidos subió su tasa de interés de referencia hasta el 4% anual, el nivel más alto en tres años, y advirtió que podría volver a incrementarla en 2026 si la inflación no cede. La decisión se conoció esta semana y golpeó de inmediato a Wall Street, donde los principales índices bursátiles cerraron en rojo.
El organismo que conduce la política monetaria estadounidense venía manteniendo las tasas sin cambios desde 2022, cuando frenó un ciclo agresivo de subas destinado a enfriar la inflación post-pandemia. Ahora retomó ese camino ante señales de que los precios en Estados Unidos siguen sin bajar al ritmo esperado.
Cuando la Fed sube la tasa, el crédito en dólares se encarece en todo el mundo. Los inversores tienden a refugiarse en activos estadounidenses más seguros y con mejor rendimiento, lo que genera salida de capitales desde economías emergentes. Para países como la Argentina, que dependen del financiamiento externo y tienen deuda en dólares, ese movimiento siempre genera turbulencia.
En esta oportunidad, los bonos soberanos argentinos retrocedieron tras el anuncio y el riesgo país volvió a escalar. Las acciones de empresas locales que cotizan en Nueva York también operaron a la baja durante la jornada posterior a la decisión de la Fed.
El impacto sobre la Argentina no es solo financiero. Un dólar más fuerte a nivel global complica las exportaciones de commodities, que son la principal fuente de divisas del país. Si el precio de la soja o el maíz cae en los mercados internacionales como consecuencia del fortalecimiento del dólar, el ingreso de dólares al Banco Central también se achica.
Además, el contexto internacional más hostil llega en un momento en que el gobierno argentino negocia condiciones con el Fondo Monetario Internacional y busca recuperar acceso a los mercados de deuda. Cualquier suba del costo del crédito global dificulta ese objetivo.
Lo que más inquietó a los operadores no fue solo la suba en sí, sino el mensaje que la acompañó. Las autoridades de la Fed dejaron claro que no descartan un nuevo incremento el año próximo si los datos de inflación no mejoran. Eso instala incertidumbre y obliga a los mercados a recalibrar sus proyecciones.
La suba de tasas en Estados Unidos marca el ritmo financiero del resto del mundo, y esta decisión no es la excepción. Para la Argentina, el escenario que se abre exige mayor cautela fiscal y cambiaria en los próximos meses, justo cuando el gobierno necesita consolidar la estabilidad que mostró en la primera mitad del año.
Fuente: La Capital
¿Qué significa que la Fed suba la tasa de interés?
Significa que el costo del dinero en dólares aumenta. Los créditos se encarecen, los inversores prefieren activos en Estados Unidos y los países emergentes reciben menos flujo de capital.
¿Cómo afecta esta decisión a la economía argentina?
Encarece el financiamiento externo, presiona los bonos y el riesgo país, y puede reducir el precio de los commodities que exporta Argentina, lo que achica el ingreso de dólares.
¿Puede la Fed volver a subir la tasa en 2026?
Sí. El propio organismo dejó abierta esa posibilidad si la inflación en Estados Unidos no desciende al ritmo proyectado.

Tenaris, Welspun y fabricantes de Asia compiten por la mayor compra de caños de la historia energética argentina. Los tubos son para 527 kilómetros hasta la costa de Río Negro.

Con la compra a $1.485, el Banco Nación marca el precio de referencia para Mendoza. El sistema de bandas cambiarias se ajusta cada mes según el último dato de inflación del INDEC.

Hasta diciembre habrá subas mensuales para todos los grados, según el Boletín Oficial. Además del haber, se fijaron importes por prevención barrial y recargo de servicio.