Pandemia, crisis cambiarias y dos ajustes fuertes del gasto no lograron desarmarla. Nació de una idea de los años 90 que primero se pensó universal y sin condiciones para toda la ciudadanía.

La Asignación Universal por Hijo (AUH) cumple 17 años a fines de octubre y se mantiene como una de las pocas políticas de Estado de la Argentina reciente. Atravesó cinco presidencias de tres signos políticos distintos, una pandemia, cuatro episodios de inestabilidad cambiaria y dos fuertes ajustes del presupuesto nacional. En un contexto económico complejo, sigue siendo un sostén para miles de familias de todo el país.
La diferencia entre una política de gobierno y una de Estado explica la excepcionalidad del caso. La politóloga Melina Guardamagna sostiene que "la construcción de políticas de Estado implica una permanente conjunción de conflicto, continuidad y consenso a largo plazo entre la relación Estado y sociedad". Las políticas de gobierno se piensan para el corto plazo, en torno a un mandatario y con fuerte anclaje ideológico. Las de Estado miran el largo plazo, trascienden los mandatos y surgen de un consenso para resolver un problema de las mayorías.
En la Argentina, encontrar ejemplos de este segundo tipo es difícil. Las gestiones suelen desarticular lo que hizo el gobierno anterior y buscan construir una épica propia a partir de sus decisiones. Por eso la continuidad de la AUH, más allá de los cambios de signo político en el poder, resulta un caso poco habitual.
La desocupación y la informalidad laboral no son problemas nuevos. Hace tres décadas, con el dólar a un peso, inflación cero y apertura total a la entrada y salida de capitales, el desempleo ya era uno de los factores más difíciles de resolver en la ecuación macroeconómica. Con ese telón de fondo, el economista Ruben Lovuolo, entonces director académico del Centro Interdisciplinario para el Estudio de Políticas Públicas (CIEPP), planteó el concepto de Ingreso Ciudadano.

La propuesta partía de una crítica al sistema vigente: las asignaciones familiares contributivas dependían del empleo formal y, con ese mercado golpeado, dejaban afuera a una gran parte de los trabajadores. Lovuolo proponía que el Estado otorgara a cada ciudadano una prestación fija, incondicional y universal. El objetivo era garantizar un ingreso mínimo que ayudara a sostener un entramado social deteriorado.
Al pasar a la práctica, la amplitud de la propuesta la volvió inviable. Entonces la diputada de la Coalición Cívica Elisa Carrió decidió limitar la prestación a la niñez. En 1997 presentó por primera vez el proyecto de ley del Ingreso Ciudadano para la Niñez, antecedente directo de lo que años más tarde se convertiría en la AUH.
Ese recorrido, que va de un planteo académico de los años 90 a una política que hoy llega a miles de hogares, explica en parte su permanencia. La AUH cumplirá 17 años a fines de octubre y su continuidad queda como prueba de que una política puede sostenerse más allá de quien gobierne.
Fuente: Río Negro
¿Cuándo cumple años la AUH?
La Asignación Universal por Hijo cumple 17 años a fines de octubre.
¿Quién propuso la idea original del Ingreso Ciudadano?
El economista Ruben Lovuolo, entonces director académico del CIEPP, planteó el concepto de Ingreso Ciudadano en los años 90.
¿Qué papel tuvo Elisa Carrió en el origen de la AUH?
Siendo diputada por la Coalición Cívica, acotó la propuesta a la niñez y presentó en 1997 el proyecto de ley del Ingreso Ciudadano para la Niñez.

Sin pedirlo, la senadora recibió un dato útil para definir su futuro: solo 27% la imagina candidata a Presidenta y 3% jefa de Gobierno porteña. Lo midió Reputación Digital.

Rige con retroactividad al 1º de septiembre de 2026 y garantiza asignaciones familiares no inferiores a la AUH. El Decreto 1204/2026 salió en el Boletín Oficial.

Sin apoyos asegurados de los aliados, el oficialismo recibe este martes al PRO en Casa Rosada. Busca destrabar la agenda legislativa antes de que las elecciones compliquen el Congreso.