El descubrimiento fue realizado por un equipo de arqueólogos en la provincia patagónica. Los restos encontrados podrían aportar datos clave sobre las primeras poblaciones que habitaron la región.

Un grupo de investigadores arqueológicos encontró en Río Negro un conjunto de cuevas con pinturas rupestres y herramientas de piedra que podrían pertenecer a grupos humanos que habitaron la Patagonia hace miles de años. El hallazgo se produjo en un área de la provincia que ya había registrado antecedentes de ocupación humana temprana, aunque los materiales identificados ahora amplían el panorama conocido hasta el momento.
Los especialistas trabajan en la datación de los restos para establecer con precisión a qué período corresponden. Las pinturas relevadas presentan figuras geométricas y representaciones de animales, un patrón frecuente en los registros rupestres del sur del continente. Las herramientas, por su parte, fueron talladas en roca local, lo que sugiere que los grupos que las produjeron tenían conocimiento del territorio y sus recursos.
Entre los objetos recuperados se identificaron raspadores, puntas de proyectil y fragmentos de hueso trabajado. Este tipo de conjunto material es habitual en sitios de ocupación prolongada, donde distintos grupos volvían al mismo lugar en diferentes momentos. Los investigadores señalaron que la variedad de los artefactos indica que el espacio fue utilizado con múltiples funciones: refugio, producción de herramientas y expresión simbólica.
Las cuevas ofrecen además condiciones naturales que favorecen la preservación: la oscuridad, la temperatura estable y la baja humedad protegieron tanto las pinturas como los materiales orgánicos. Eso le da al sitio un valor especial frente a otros hallazgos a cielo abierto, donde la exposición climática suele degradar los restos con mayor rapidez.
Para la arqueología patagónica, este tipo de hallazgo tiene peso específico. La región acumula décadas de investigaciones sobre poblaciones cazadoras-recolectoras, pero cada nuevo sitio suma variables que permiten ajustar o revisar hipótesis vigentes. Los especialistas indicaron que los materiales de Río Negro serán analizados en laboratorio antes de publicar conclusiones definitivas.
El equipo prevé continuar las excavaciones durante las próximas temporadas. El objetivo es ampliar el área relevada y determinar si existen más sectores con evidencias similares dentro de la misma formación geológica. La provincia, a través de sus organismos de cultura, acompañaría las tareas de campo y la eventual puesta en valor del sitio para uso científico y educativo.
El hallazgo se suma a una serie de descubrimientos recientes en la Patagonia que refuerzan la hipótesis de una ocupación humana extensa y compleja en el sur argentino, muy anterior a los primeros registros escritos de la región.


Fuente: C5N
¿Dónde exactamente se encontraron las cuevas en Río Negro?
El sitio se ubica en la provincia de Río Negro, en un área de la Patagonia con antecedentes de ocupación humana temprana, aunque la ubicación precisa no fue divulgada públicamente para proteger el yacimiento.
¿Qué tipo de pinturas se hallaron en las cuevas?
Las pinturas rupestres relevadas incluyen figuras geométricas y representaciones de animales, un estilo común en los registros rupestres del sur de América del Sur.
¿Cuándo se sabrá la antigüedad exacta de los restos?
Los investigadores están trabajando en la datación de los materiales en laboratorio. Los resultados se publicarán una vez concluidos los análisis, sin fecha confirmada por el momento.

Corrales anegados y humedad persistente elevan el riesgo de mortandad en las crías. Crianceros del sur mendocino enfrentan el problema sin infraestructura pensada para grandes volúmenes de agua.
Sin datos publicados en el material disponible, se conoce solo la edición del informe sanitario provincial. Se desconocen por ahora cifras de casos y enfermedades bajo vigilancia.

Lesiones de apenas 0,5 centímetros pueden verse en una mamografía, aun cuando no se palpan. El médico Jorge Tartaglione habló del tema en LN+ tras el diagnóstico de Caro Trippar.