Sin Bolsonaro, Peña ni Netanyahu en pie, el Gobierno enfrenta un mapa de aliados debilitado. Los sondeos reservados alimentan la duda sobre quién garantiza la continuidad del modelo económico.

Una pregunta circula entre quienes apoyan el rumbo económico del Gobierno y no quieren un regreso al pasado: si la reelección de Javier Milei es la única garantía de que el modelo continúe. La duda se alimenta de las encuestas que contratan los sectores afines, que según la columna de 617 News muestran varias luces amarillas encendidas en el escenario político.
Los estudios reservados contienen más datos que los que trascienden en los medios. Allí, lo que el Presidente llama con ironía «riesgo kuka» deja de ser un chiste y pasa a ser la posibilidad concreta de que el kirchnerismo regrese sin autocrítica ni cambios, apoyado en una oferta de «alegría» y en el reparto de dinero para ganar al electorado.
El camino del Gobierno tuvo obstáculos previsibles tras décadas de políticas opuestas, pero a eso se sumaron fallas propias. La columna menciona la falta de equipos, con unos 300 funcionarios desplazados, errores de gestión y casos de corrupción que lo enfrentaron con aquello que decía combatir. También cita resultados económicos menos favorables a los esperados.
A eso se agrega un espacio político propio que no termina de consolidarse: funciona como una alianza que se arma y se desarma ante cada declaración destemplada de alguno de sus integrantes. El contexto global, además, aparece como un factor adverso que se deteriora.

En la última semana, varios aliados internacionales del Presidente sufrieron reveses. Flávio Bolsonaro perdió frente a Lula, a quien el Gobierno argentino había criticado mientras respaldaba a su rival. Los demócratas se quedaron con las dos Cámaras del Congreso de Estados Unidos, lo que pone bajo escrutinio a Donald Trump y sus aliados.
Santiago Peña quedó fuera del poder en Paraguay: fue acusado de corrupción, destituido y detenido. En Israel, la continuidad de Benjamin Netanyahu se complica luego de que el presidente Isaac Herzog le pidiera al opositor Gadi Eisenkot que conforme gobierno.
Con esa red de apoyos dañada, la columna plantea tres horizontes. El primero es el de quienes buscan el poder sin demasiado mérito: que Milei caiga solo o con un empujón del que preferirían no hacerse cargo. Para eso, lo acosarían con iniciativas que traben el proyecto o le quiten las ganas de seguir.
El segundo es un ascenso opositor por el deterioro de las condiciones de los consumidores o por el desgaste del Gobierno, sea por causas propias o por factores no previstos.
El tercero es un mileísmo sin Milei: una evolución del espacio que mantenga el rumbo con Patricia Bullrich al frente, como una carrera de postas. Según el texto, muchos interpretan que sus movimientos recientes no apuntan a romper sino a tejer una nueva red de contención, de adentro hacia afuera.
Fuente: 617 News
¿Qué se pregunta el sector que apoya el rumbo económico del Gobierno?
Si la reelección de Javier Milei es la única garantía de que el modelo económico continúe, en un contexto en que las encuestas muestran señales de alerta.
¿Qué aliados de Milei sufrieron reveses en la última semana?
Flávio Bolsonaro, derrotado por Lula; los republicanos, que perdieron las dos Cámaras ante los demócratas; Santiago Peña, destituido y detenido en Paraguay; y Benjamin Netanyahu, con su continuidad en duda en Israel.
¿Qué papel aparece para Patricia Bullrich?
En uno de los escenarios, encabezaría un mileísmo sin Milei que garantice la continuidad del rumbo, según la columna de 617 News.

A las 16:30 aterriza el vuelo desde Montevideo con el pontífice. Los bancos no atenderán de forma presencial hasta el martes 10 de noviembre inclusive.

Hacia Buenos Aires y Córdoba se movilizarán fieles correntinos, mientras otros ingresan por los pasos internacionales. Policía y Ministerio de Seguridad coordinan los operativos en toda la provincia.

Un manifiesto llevará la organización feminista al encuentro con el Papa en su visita al país, la primera de un pontífice en 39 años. Reclaman decisiones concretas, no solo gestos.