Especialistas en control de plagas explican para qué sirve realmente este método casero. No ahuyenta roedores, pero revela sus rutas de acceso con precisión sorprendente.

Colocar trozos de papel de aluminio cerca de las paredes, detrás de los muebles o junto a las cañerías es una forma de detectar por dónde se mueven los ratones dentro de una vivienda. Los expertos en plagas aclaran que el material no los espanta, pero sí funciona como indicador de paso: si amanece arrugado o desplazado, es señal de que algún roedor transitó esa zona durante la noche.
El ingreso de roedores a los hogares se intensifica cuando bajan las temperaturas. El ratón común necesita mantener una temperatura corporal cercana a los 37 °C, y en invierno gasta más energía para lograrlo. Además, afuera escasean semillas, frutos e insectos, lo que convierte a las casas en un refugio con comida y calor disponibles.
El procedimiento es sencillo: cortá varios trozos de papel de aluminio y distribuílos en los puntos de entrada más probables, que suelen ser umbrales de puertas, esquinas junto a las paredes y el entorno de los pasos de caños y cables. Como el material es muy liviano, cualquier roce lo mueve o lo arruga. Eso permite identificar con bastante precisión las zonas de tránsito de los roedores.
Además del efecto de detección, la textura del aluminio y el ruido que produce al pisarlo pueden disuadir a algunos ejemplares de seguir por ese camino, aunque este efecto no es consistente ni garantizado.

Una vez identificados los puntos de paso, el siguiente paso es revisar si hay grietas, fisuras o huecos en esa zona. Un ratón adulto puede colarse por aberturas de apenas 6 o 7 milímetros, así que conviene colocar burletes en las puertas y sellar los pasos de caños y cables con materiales resistentes.
La comida es el principal imán. Migas sobre la mesada, restos en el piso y paquetes mal cerrados son suficientes para atraerlos. Los especialistas recomiendan guardar los alimentos en recipientes herméticos, dejar la pileta limpia y seca de noche y mantener ordenada la zona del tacho de basura. Las pérdidas de agua y la condensación en las cañerías también los atraen.
Entre los recursos de bajo costo que se pueden combinar con el método del aluminio, los más citados son el algodón con aceite esencial de menta, que requiere renovación frecuente, y una solución de vinagre blanco con agua en partes iguales aplicada con pulverizador. Las hojas secas de laurel, los clavos de olor y la canela en bolsitas de tela, junto con las cáscaras de pepino, también se mencionan por la intensidad de sus aromas.
El papel de aluminio, en definitiva, es una herramienta de diagnóstico, no una solución en sí misma. Combinado con orden, limpieza y el cierre de accesos, puede ser un primer paso efectivo para controlar la situación. Si la presencia de roedores persiste, la recomendación de los especialistas es recurrir a un servicio profesional de control de plagas.
Fuente: Radio Mitre
¿Por qué el papel de aluminio no funciona como repelente de ratones?
Porque los ratones no tienen aversión al material en sí. Lo que puede ocurrir es que el ruido o la textura los incomode puntualmente, pero no hay evidencia de que los ahuyente de forma sostenida.
¿Por qué los ratones entran más a las casas en invierno?
Porque necesitan mantener una temperatura corporal de alrededor de 37 °C y en el exterior escasean los alimentos. Las viviendas ofrecen calor, agua y comida al mismo tiempo.
¿Por qué agujeros tan pequeños pueden ingresar los ratones?
Un ratón adulto puede atravesar huecos de apenas 6 o 7 milímetros de diámetro, lo que hace necesario sellar incluso las aberturas que parecen insignificantes alrededor de caños, cables y puertas.

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