Provincia por provincia, el organismo evaluará cada pedido puntual. La medida fue publicada este jueves en el Boletín Oficial mediante la Resolución 869/2026.

El Senasa habilitó un mecanismo administrativo excepcional para autorizar el uso de drones en la aplicación de productos fitosanitarios. La medida no es una habilitación general: cada provincia que quiera aplicar agroquímicos con vehículos aéreos no tripulados deberá presentar una solicitud formal ante el organismo, que evaluará el pedido caso por caso y publicará el listado de productos autorizados para esa jurisdicción.
La resolución fue firmada esta semana y apareció en el Boletín Oficial el jueves. Apunta a cubrir un vacío normativo concreto: hay productos fitosanitarios ya registrados en Argentina que no tienen habilitada la aplicación mediante drones como método de uso. Este trámite permite ampliar esa autorización sin necesidad de presentar nuevos ensayos de campo.
Las provincias que quieran sumarse al mecanismo tienen que detallar en su presentación varios elementos técnicos: el producto en cuestión, la concentración de sus sustancias activas, el tipo de formulación, los cultivos involucrados, las recomendaciones de uso, el tamaño de la gota, la velocidad y altura de vuelo del dron, las condiciones ambientales y la zona de amortiguación o buffer. El nivel de detalle que exige la norma busca garantizar que cada autorización sea específica y trazable.
Para que un producto pueda ingresar al listado, tiene que contar con antecedentes de registro en el país para la sustancia activa, el cultivo y la plaga en cuestión. La resolución aclara que no es necesario presentar ensayos adicionales para reconocer la técnica de aplicación por dron: alcanza con esos antecedentes previos.
La norma incluye un detalle importante para las empresas que registran productos: si una compañía ya tiene una recomendación específica de uso mediante drones para un determinado agroquímico, esa indicación tiene prioridad sobre la autorización administrativa general que emita el Senasa. Es decir, el mecanismo provincial actúa como piso, pero las especificaciones del titular del registro prevalecen cuando existen.
El Senasa define en el texto los 'nuevos métodos de aplicación' como los procedimientos técnicos y físico-mecánicos que se usan para distribuir un fitosanitario sobre un cultivo o área determinada. El objetivo declarado es optimizar la efectividad del producto y reducir el impacto ambiental, depositando la cantidad necesaria en el área buscada.
La incorporación de drones en las tareas agrícolas viene creciendo en el país, pero hasta ahora no existía un marco claro que regulara su uso en la aplicación de agroquímicos más allá de las habilitaciones generales de aviación. Con esta resolución, el Senasa da un primer paso para ordenar ese escenario y pone a las provincias como actores centrales del proceso de autorización.
Fuente: Rosario3
¿Cualquier empresa puede pedir autorización para fumigar con drones?
No. Solo las autoridades provinciales competentes pueden presentar la solicitud ante el Senasa. Las empresas no presentan el pedido directamente.
¿Hace falta hacer nuevos ensayos para que un producto sea autorizado para drones?
No. Alcanza con que el producto ya tenga antecedentes de registro en Argentina para la sustancia activa, el cultivo y la plaga correspondiente.
¿Dónde se publicaron los productos que queden autorizados?
El Senasa publicará el listado de productos habilitados para cada provincia solicitante una vez que evalúe y apruebe el pedido correspondiente.

Corrales anegados y humedad persistente elevan el riesgo de mortandad en las crías. Crianceros del sur mendocino enfrentan el problema sin infraestructura pensada para grandes volúmenes de agua.
Sin datos publicados en el material disponible, se conoce solo la edición del informe sanitario provincial. Se desconocen por ahora cifras de casos y enfermedades bajo vigilancia.

Lesiones de apenas 0,5 centímetros pueden verse en una mamografía, aun cuando no se palpan. El médico Jorge Tartaglione habló del tema en LN+ tras el diagnóstico de Caro Trippar.