Más de 2,7°C sobre lo normal registró el Pacífico Ecuatorial, confirmando un fenómeno extraordinario. Para el este de Río Negro, el pronóstico apunta a un trimestre con lluvias sostenidas que entusiasman al sector ganadero.

Un informe del licenciado Germán Heinzenknecht, especialista de la Consultora de Climatología Aplicada (CCA), ubicó al actual ciclo de El Niño por encima de la categoría 'muy fuerte', con una anomalía térmica de +2,7°C en la superficie del Pacífico Ecuatorial. Para la franja ganadera del este de Río Negro, eso se traduce en una proyección concreta: entre octubre y diciembre, las precipitaciones acumuladas podrían superar los 100 milímetros, un volumen que en condiciones normales resulta difícil de alcanzar antes del verano.
El fenómeno no opera de forma uniforme en todo el país. Mientras algunas regiones enfrentaron déficits hídricos durante septiembre, el este rionegrino y el norte patagónico captaron el beneficio de un acople entre las perturbaciones del Pacífico sur y la humedad disponible en el sudoeste pampeano. Esa combinación sostuvo condiciones favorables para los suelos y las pasturas naturales de la zona.
Dentro de la propia estepa oriental, septiembre mostró comportamientos muy distintos según la subregión. En el centro-sur de la provincia, el sector de San Antonio registró más de 30 milímetros, duplicando lo que históricamente corresponde a ese mes. Fue el punto de mayor acumulación y el que mejor posicionó a los campos ganaderos de cara a la primavera.
En cambio, Viedma y la franja costera tuvieron un mes de lloviznas frecuentes pero escasas. En 15 días se registraron precipitaciones, pero el total no llegó a los 16 milímetros. Sin embargo, la humedad constante y la menor amplitud térmica impidieron que los suelos perdieran el nivel de agua que venían sosteniendo.
La dinámica que genera este ambiente húmedo en el este rionegrino tiene una explicación en la circulación atmosférica regional. Las perturbaciones que ingresan desde el Pacífico sur se combinan con vientos del noroeste y sudestadas alternadas, lo que ralentiza el flujo desde el oeste y permite que la humedad se acumule en los niveles bajos de la atmósfera. Esa humedad proviene, en gran medida, de las reservas que acumuló el sudoeste pampeano durante las últimas semanas.
Este mecanismo es el que los especialistas identifican como 'acople benéfico': la coincidencia entre el forzante global de El Niño y las condiciones regionales que facilitan la llegada de precipitaciones a zonas que de otro modo quedarían al margen.
Fuera de la Patagonia norte, el panorama es más preocupante. El informe de la CCA advierte sobre faltantes hídricos en áreas agrícolas clave: el centro-sur de Santa Fe, el este y sur de Córdoba, y el norte de La Pampa quedaron afuera de los frentes de lluvia de septiembre. Buenos Aires y el Litoral sí recibieron alivio hídrico durante ese cierre de mes, que además tuvo temperaturas mínimas récord en su primera quincena.
El Noroeste Argentino, por su parte, enfrenta una perspectiva de verano deficitaria, algo que responde al patrón típico de los años con El Niño fuerte. Y en varias regiones del país, Heinzenknecht advierte un aumento en la probabilidad de tormentas severas, un riesgo que considera inevitable dado el contexto térmico del Pacífico.
Según la CCA, la intensidad del fenómeno no va a ceder en los próximos meses. El Niño se mantendrá en niveles similares a los actuales hasta finales de enero, cuando comenzaría una disminución gradual y lenta. Eso significa que su influencia sobre las precipitaciones y las temperaturas del país continuará durante todo el verano.
Para el campo rionegrino, ese horizonte es el más prometedor en años. Si las proyecciones se confirman, la acumulación de entre 100 y más milímetros antes de diciembre daría a las pasturas naturales el impulso necesario para recuperarse plenamente, con un impacto directo en la producción ganadera de toda la región.
Fuente: Río Negro
¿Qué tan fuerte es el actual fenómeno de El Niño?
Según la Consultora de Climatología Aplicada, el fenómeno superó la categoría 'muy fuerte', con una anomalía térmica de +2,7°C en la superficie del Pacífico Ecuatorial.
¿Cuánta lluvia se espera en el este de Río Negro hasta fin de año?
El pronóstico indica que entre octubre y diciembre podrían acumularse 100 milímetros o más, lo que representaría una recuperación significativa para las pasturas ganaderas de la zona.
¿Cuándo empezaría a debilitarse El Niño?
De acuerdo con el informe de la CCA, la intensidad del fenómeno se mantendría estable hasta finales de enero, momento a partir del cual comenzaría a disminuir de forma gradual.

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