Desde el museo del club granate, un acto de reparación sacó a la luz historias de socios y deportistas perseguidos durante la dictadura. La Bonaerense los había infiltrado.

El Club Atlético Lanús realizó un acto de reparación histórica en el que reconoció a víctimas del terrorismo de Estado que pertenecieron a su institución. El evento tuvo lugar en el museo del club, ubicado en el sur del Gran Buenos Aires, y reunió a familiares, sobrevivientes e investigadores que reconstruyeron el alcance del espionaje y la represión sobre el ámbito deportivo durante la última dictadura militar.
El eje del encuentro fue la revelación de archivos de la Policía Bonaerense que documentan la infiltración sistemática en clubes de barrio, asociaciones civiles y espacios de reunión popular. En el caso de Lanús, los documentos muestran seguimientos a socios, relevamiento de actividades y registros sobre personas que luego fueron detenidas, torturadas o desaparecidas.
Los expedientes de la Bonaerense consultados por investigadores y organismos de derechos humanos detallan operaciones de inteligencia que usaban el deporte como cobertura para identificar militantes y personas consideradas 'subversivas' por el régimen. Los informes incluían nombres, apodos, domicilios y rutinas de los vigilados.

Entre los casos que salieron a la luz durante el acto figuran socios del club que fueron secuestrados en los años del proceso militar y cuyos familiares nunca recibieron reconocimiento institucional hasta ahora. Para muchos de ellos, este homenaje representó la primera vez que una entidad deportiva asumió públicamente su historia y la integró a su memoria colectiva.
El fenómeno no fue exclusivo de Lanús. Los archivos de inteligencia revelan que los clubes de fútbol, básquet y otros deportes populares eran espacios de especial interés para los servicios de seguridad durante los años '70 y principios de los '80. La masividad de la concurrencia y el tejido social que generaban los convertía en lugares donde los aparatos de espionaje buscaban detectar redes de organización política.
La apertura de estos archivos en los últimos años, producto de políticas de desclasificación y de la presión sostenida de organismos como la Comisión Provincial por la Memoria, permitió que instituciones como Lanús reconstruyeran esa parte de su historia que durante décadas permaneció oculta o fue activamente silenciada.
El acto en el museo del club marca un paso concreto en la incorporación de la memoria del terrorismo de Estado al patrimonio identitario del deporte argentino. La decisión de exponer estos archivos en un espacio como el museo, de acceso permanente para los socios, apunta a que esa historia no quede circunscripta a un evento puntual sino que forme parte del relato institucional de forma duradera.
Fuente: Página/12
¿Qué revelan los archivos de la Bonaerense sobre el Club Atlético Lanús?
Los documentos muestran operaciones de vigilancia e inteligencia sobre socios y concurrentes al club durante la última dictadura militar, con registros de nombres, domicilios y rutinas de personas que luego fueron víctimas de la represión.
¿Dónde se realizó el acto de reparación y quiénes participaron?
El acto tuvo lugar en el museo del Club Atlético Lanús, en el sur del Gran Buenos Aires, y contó con la presencia de familiares de víctimas, sobrevivientes e investigadores.
¿Por qué los clubes deportivos eran blanco del espionaje durante la dictadura?
Porque eran espacios de alta concurrencia popular y tejido social, lo que los convertía en lugares estratégicos para que los servicios de inteligencia identificaran redes de organización política o militantes considerados 'subversivos' por el régimen.

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