Once días antes de la llegada de León XIV, el Gobierno oficializó una transferencia de $828.708.195,16 a la institución de Claypole. Residentes y trabajadores describen un lugar de contención y faltantes de medicación.

El Pequeño Cottolengo Don Orione, el refugio de Claypole que el papa León XIV eligió para su próxima visita al país, aloja a 410 personas con discapacidad. Américo, uno de los residentes más antiguos, lo define con la voz quebrada: "Una vez me preguntaron: '¿Cómo lo llamarías al Cottolengo?'. Yo al primer momento dije... Casa. Porque para nosotros es una familia".
La institución es uno de los centros para personas con discapacidad más grandes de la región. En el predio funcionan 14 hogares y los residentes reciben acompañamiento las 24 horas de un equipo interdisciplinario de profesionales. Con los años, según relatan quienes trabajan allí, el vínculo con los residentes excede lo terapéutico y se vuelve familiar.
Lucila Lezcano trabaja hace 13 años como orientadora en uno de los hogares y describe esa relación así: "Nos enseñan más a nosotros que nosotros a ellos, es puro amor". Sonia Fernández, coordinadora de uno de los dos hogares de alta dependencia, califica su tarea y la de sus colegas como "dignificante". Para ella, lo central es garantizar un trato digno: "Para ellos que estén bien sentados en una silla es un montón; que el alimento se dé como corresponde, que puedan tener sus necesidad básicas".
Ese clima cotidiano convive con la crisis que atraviesa el sector de la discapacidad por el ajuste del Gobierno de Javier Milei. Katherine Gómez, coordinadora del Centro Educativo Terapéutico, advierte que el recorte empeora la calidad de vida de los residentes: "La mayoría de los que viven acá son usuarios de pañales y necesitan medicación -antipsicóticos y anticonvulsivos fundamentales para su supervivencia-, además de prestaciones externas como los acompañantes terapéuticos".
La falta de acceso a los fármacos se refleja en el día a día. Agustina Ruíz, orientadora del Centro de Actividades, explica que interrumpir los tratamientos puede afectar incluso la capacidad de los residentes para comunicarse y expresarse. "Se nota en los comportamientos de los residentes, se nota en cómo se expresan, se comunican", cuenta. Ante las dificultades para conseguir las medicaciones indicadas, muchas veces deben recurrir a alternativas genéricas porque, asegura, "realmente está costando mucho".
Faltando apenas once días para la llegada del Papa, el Gobierno oficializó una transferencia de $828.708.195,16 destinada a la institución. El giro se conoce mientras el Senado busca aprobar la nueva Ley de Discapacidad, un tema que mantiene en alerta a familias, prestadores y organizaciones del sector.
Mientras se define ese debate, el Cottolengo sigue siendo uno de los pocos espacios de contención para sus residentes. La visita de León XIV, prevista para los próximos días, pondrá el foco sobre una institución que a diario sostiene su tarea con recursos ajustados y que espera conocer si los fondos y la ley en discusión alcanzan para cubrir medicación y prestaciones.
Fuente: El Destape
¿Dónde queda el Pequeño Cottolengo Don Orione?
Está en Claypole, provincia de Buenos Aires, y es el lugar elegido por el papa León XIV para su próxima visita al país.
¿Cuántas personas viven en el Cottolengo?
Viven 410 residentes con discapacidad, distribuidos en 14 hogares dentro del predio, con acompañamiento las 24 horas de un equipo interdisciplinario.
¿Qué monto transfirió el Gobierno a la institución?
Oficializó una transferencia de $828.708.195,16, once días antes de la llegada del Papa al país.
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