Ocho millones de litros por segundo descargó el río Iguazú en su pico más alto. Las autoridades cerraron el acceso a la Garganta del Diablo y comenzaron a retirar las pasarelas para evitar daños estructurales irreversibles.

La crecida extraordinaria del río Iguazú obligó a cerrar uno de los puntos más visitados del turismo argentino: la Garganta del Diablo, en las Cataratas de Iguazú. El caudal alcanzó los 8 millones de litros por segundo, una cifra que pone en perspectiva la magnitud del fenómeno y que forzó una decisión de emergencia: desmontar preventivamente las pasarelas metálicas que permiten a los turistas acercarse al salto principal.
El cierre y el desmontaje fueron dispuestos por las autoridades del Parque Nacional Iguazú en los últimos días, ante el riesgo concreto de que las estructuras no resistieran la fuerza del agua. El detonante fue el fenómeno de El Niño, que en los últimos meses intensificó las lluvias en la cuenca del río, ubicado en la provincia de Misiones, en el extremo noreste del país.
Para entender la escala del evento, el caudal normal del río Iguazú ronda los 1.500 metros cúbicos por segundo. Durante esta crecida, ese número se multiplicó por varios factores, superando registros históricos recientes. Las imágenes mostraron el salto completamente tomado por una masa de agua furiosa que borraba los límites habituales entre el río, las cataratas y el horizonte.
Las pasarelas de la Garganta del Diablo son estructuras fijas que se extienden sobre el río hasta el borde mismo de la caída. En condiciones normales resisten sin problemas, pero ante caudales extremos quedan expuestas a golpes de troncos, piedras y a la presión hidráulica del propio río. El desmontaje preventivo es un protocolo que el parque ya aplicó en crecidas anteriores, aunque pocas veces con una urgencia tan marcada.
Las Cataratas del Iguazú reciben millones de visitantes por año y son uno de los destinos más importantes de la Argentina. El cierre de la Garganta del Diablo, que es el punto de mayor atractivo del circuito superior, genera un impacto directo en la experiencia turística y en la economía local de Puerto Iguazú.
Desde la administración del parque no precisaron una fecha de reapertura. La duración del cierre depende de que el caudal baje a niveles que permitan volver a instalar las pasarelas con seguridad y habilitarlas sin riesgo para los visitantes. En episodios anteriores ese proceso llevó semanas.
El fenómeno de El Niño suele extenderse durante meses y sus efectos sobre las lluvias en el norte argentino y en el sur de Brasil —donde nace gran parte del caudal del Iguazú— todavía no cedieron por completo. Eso hace difícil anticipar cuándo el río volverá a su nivel habitual.
Mientras tanto, el resto de los circuitos del parque permanece abierto y los visitantes pueden seguir accediendo a otros miradores y senderos. La Garganta del Diablo, sin embargo, seguirá fuera de servicio hasta que las condiciones lo permitan. La medida, aunque costosa en términos turísticos, apunta a evitar un daño estructural que demandaría mucho más tiempo y recursos para reparar.
Fuente: Ciudadano News
¿Por qué cerraron la Garganta del Diablo en las Cataratas del Iguazú?
La cerraron porque el río Iguazú alcanzó un caudal de 8 millones de litros por segundo, impulsado por el fenómeno de El Niño. Ese nivel de agua representaba un riesgo estructural para las pasarelas metálicas que permiten el acceso al salto.
¿Cuándo volverá a abrir la Garganta del Diablo?
Las autoridades del Parque Nacional Iguazú no dieron una fecha concreta. La reapertura depende de que el caudal del río descienda a niveles seguros para reinstalar y habilitar las pasarelas.
¿Qué es El Niño y cómo afecta al río Iguazú?
El Niño es un fenómeno climático que eleva la temperatura del océano Pacífico y altera los patrones de lluvia en América del Sur. En el norte argentino y sur de Brasil intensifica las precipitaciones, lo que aumenta el caudal del río Iguazú de manera significativa.

Controles cardiovasculares, ginecológicos y de vacunación se suman a la jornada de Octubre Rosa. Silvina Correa, de la Agencia de Control del Cáncer, pidió no postergar los estudios preventivos.

Entre octubre y marzo se esperan lluvias intensas en la ciudad. La Municipalidad detalló obras en arroyos y canales, nuevas estaciones meteorológicas y sanciones más duras para quienes tiren residuos en la vía pública.
Sin datos publicados en el material disponible, se conoce solo la edición del informe sanitario provincial. Se desconocen por ahora cifras de casos y enfermedades bajo vigilancia.