Ocho de cada 10 jóvenes de Córdoba interpreta correctamente los octógonos de advertencia. Un estudio de la UNC relevó los hábitos alimentarios de 310 adolescentes de entre 13 y 18 años.

Un relevamiento de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba midió qué tan bien entienden los adolescentes el etiquetado frontal de alimentos y cómo ese conocimiento impacta en sus decisiones de compra. La investigación, dirigida por Carola Hunziker y difundida por la agencia UNCiencia, trabajó con 310 jóvenes de entre 13 y 18 años de la provincia y arrojó resultados que apuntan a una relación directa entre saber leer un sello y comer mejor.
El punto de partida del estudio fue la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable (PAS), que establece la obligatoriedad de los octógonos de advertencia en los envases de alimentos con exceso de azúcar, sodio, grasas o calorías. La investigación buscó saber cuánto conocen esa norma los adolescentes, si entienden los sellos y qué hacen con esa información al momento de elegir qué comprar o consumir.
El 79% de los adolescentes relevados interpretó correctamente el significado de los sellos negros en el frente de los envases. Eso significa que casi ocho de cada 10 jóvenes sabe leer la advertencia sin confundirse. Más aún: el 44% declaró que dejaría de comprar un producto si este tuviera los cinco octógonos posibles.
El estudio también detectó cambios declarados en el consumo de ciertos productos. Entre los jóvenes que conocen la ley, el 54% dijo consumir menos galletitas dulces, el 50% menos gaseosas y el 46% menos jugos azucarados. También bajó el consumo de snacks tipo copetín, como papas fritas, palitos de maíz y similares.
La investigación encontró una asociación clara: los adolescentes con mayor conocimiento de la ley tienen indicadores alimentarios más favorables. En ese grupo se registró mayor consumo habitual de frutas y verduras, mayor preferencia por el agua como bebida principal y menor ingesta de ultraprocesados.
Eso no implica causalidad directa, pero la correlación es significativa. Saber qué dice un sello y entender qué significa parece inclinar la balanza hacia elecciones más saludables, al menos en lo que los propios jóvenes reportan sobre su comportamiento.
En paralelo a este tipo de investigaciones, desde el ámbito profesional también hay movimiento. Nutricionistas nucleados en Profeni trabajan en una propuesta de 'perfilado nutricional', un sistema que buscaría establecer umbrales más precisos para determinar cuándo un alimento debe llevar advertencia. La iniciativa apunta a complementar el sistema de etiquetado vigente con criterios más detallados.
Los resultados de la UNC refuerzan el argumento de quienes sostienen que la educación alimentaria desde la adolescencia tiene impacto real. Si el acceso a información clara sobre los productos modifica conductas de compra y consumo, el debate sobre cómo ampliar y profundizar ese acceso gana relevancia tanto en el ámbito educativo como en el sanitario.
Fuente: Comercio y Justicia
¿Qué es la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable?
Es la ley argentina que obliga a colocar octógonos negros de advertencia en el frente de los envases de alimentos que superan ciertos niveles de azúcar, sodio, grasas saturadas o calorías.
¿Cuántos adolescentes participaron del estudio de la UNC?
La investigación trabajó con 310 jóvenes de entre 13 y 18 años de la provincia de Córdoba.
¿Qué es el perfilado nutricional que mencionan los nutricionistas de Profeni?
Es una propuesta en desarrollo que busca definir criterios más específicos para determinar cuándo un alimento debe recibir sellos de advertencia, con el objetivo de complementar el sistema de etiquetado actual.

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