Veinte años de prisión recibió la religiosa japonesa por abusos sexuales contra chicos sordos en Mendoza. La Suprema Corte la encontró responsable en cinco hechos. Por ahora no está detenida, pero le retuvieron el pasaporte.

La Suprema Corte de Mendoza condenó este miércoles a la monja japonesa Kumiko Kosaka a 20 años de prisión por abusos sexuales cometidos contra niños con discapacidad auditiva en el Instituto Próvolo. El tribunal la halló culpable en cinco hechos: dos de abuso sexual con acceso carnal como partícipe necesaria y tres de abuso sexual simple en calidad de autora, todos en concurso real. Además, quedó inhabilitada por 10 años para cualquier actividad de cuidado o guarda de menores.
El caso se enmarca en un escándalo que salió a la luz en 2016, cuando víctimas y familias denunciaron que docentes y religiosos del instituto cometieron abusos sistemáticos contra alumnos sordos durante años. El Próvolo, una red de escuelas religiosas para personas con discapacidad auditiva con presencia en varios países, quedó en el centro de investigaciones judiciales en Argentina e Italia.
El fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual, Alejandro Iturbide, confirmó que la fiscalía había pedido 22 años y calificó el resultado como cercano a lo solicitado. 'Las cosas gravísimas que ocurrieron eran responsabilidad de la condenada', señaló. Explicó también que Kosaka no fue detenida de forma inmediata porque su defensa presentó recursos. Como medida de control, le retuvieron el pasaporte, le prohibieron salir del país, le ordenaron fijar domicilio en Mendoza y le impusieron una fianza de 15 millones de pesos.

El abogado querellante Sergio Salinas subrayó que la sentencia confirma la credibilidad de las víctimas. 'Kumiko Kosaka mintió. Los chicos dijeron siempre la verdad. La justicia llega, a veces demora. En este caso llegó', afirmó. Su colega Oscar Barrera coincidió en que el fallo 'cierra un ciclo de restitución de derechos' y destacó que las víctimas 'vuelven a creer en la justicia'.
La pena todavía no es firme. Mientras la defensa agote sus recursos, Kosaka permanece en libertad con las restricciones impuestas por el tribunal. Recién cuando la condena quede firme se ordenará su detención efectiva. La fianza y la retención del pasaporte apuntan a evitar cualquier intento de fuga antes de ese momento.

El fallo representa un punto de inflexión para las víctimas del Próvolo en Mendoza, que llevan años esperando que la Justicia reconozca lo que sufrieron. La condena a Kosaka es una de las más altas dictadas en el marco de esta causa y sienta un antecedente sobre la responsabilidad de quienes, sin ejecutar directamente los abusos, facilitaron o no impidieron que ocurrieran.
Fuente: Radio Mitre
¿Por qué la monja Kumiko Kosaka no fue detenida tras la condena?
La defensa presentó recursos judiciales, por lo que la condena aún no está firme. Hasta que lo esté, no se puede ejecutar la detención. El tribunal le impuso medidas restrictivas como retención de pasaporte y prohibición de salir del país.
¿De qué hechos fue declarada culpable Kosaka?
Fue hallada responsable en cinco hechos: dos de abuso sexual con acceso carnal como partícipe necesaria y tres de abuso sexual simple en calidad de autora, todos en concurso real.
¿Qué es el Instituto Próvolo?
Es una red de escuelas religiosas para personas con discapacidad auditiva presente en varios países. La sede de Mendoza quedó bajo investigación judicial a partir de 2016 por denuncias de abusos sexuales sistemáticos contra alumnos sordos.

Un chico de 12 años encontró el cuerpo de su madre, Aldana Novik Rojas. Cristian Navarro, de 45, fue ubicado en un descampado tras enviarle su ubicación a un amigo.

Con múltiples disparos en la pierna izquierda ingresó la víctima al Hospital de Urgencias. El presunto tirador se presentó solo ante la Justicia y quedó a disposición de las autoridades.

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