Pescadores aprovecharon el 1 de octubre para salir al lago pese a las costas angostas. Los especialistas dicen que el agua extra no daña a la fauna y que hay más alimento para los peces.

El lago Nahuel Huapi creció unos 70 centímetros por las lluvias intensas de los últimos días, y aun así numerosos pescadores se acercaron a sus costas desde el 1 de octubre, cuando se habilitó nuevamente la pesca. Las playas quedaron más angostas y el agua ganó terreno sobre la orilla. El sol y las temperaturas superiores a los 17 grados del fin de semana sumaron visitantes a los pocos espacios disponibles junto al lago.
La pesca en el Nahuel Huapi tiene una veda de cuatro meses, de junio a septiembre, y octubre es el último mes de la temporada anterior que se habilita. Ricardo Barroetaveña, tesorero de la Asociación de Pesca y Caza Nahuel Huapi, explicó que desde hace unos 10 años ese mes funciona como una ventana de oportunidad para muchos pescadores. Este año, dijo, el lago tiene una particularidad: "Las costas están invadidas".
Según Barroetaveña, la abundancia de agua vuelve más atractiva la pesca porque las truchas están muy activas: "hay mucho crustáceo dando vueltas". Contó que el último domingo sacó un ejemplar que "incluso tenía cangrejos chiquitos en su interior". Aclaró que el exceso de agua no afecta a la fauna: el lago está cerca de su máximo histórico y cubre casi por completo las plantas de la orilla, lo que multiplica los gusanos e insectos que las truchas consumen.
El pescador agregó que el fenómeno no es nuevo, ya que responde a ciclos de unos 10 años. Martín Freedman, gerente de la Mesa de Pesca de Río Negro y jefe de Guardapesca, coincidió en que los niveles son muy altos, pero recordó que se venía de años de sequía prolongada. Para él, los ecosistemas se mueven según lo que ocurre durante muchos años, y no cambian porque el agua suba en dos meses.
Freedman explicó además que las truchas suelen ir por el borde del veril, donde están más protegidas. Hoy ese borde está más lejos de la costa, pero como el lago se hace profundo de golpe, los peces se acercan más a la orilla. También advirtió que en algunos sectores de los ríos apenas se puede avanzar por las costas angostas.
Barroetaveña señaló que no se requiere ningún trámite y que se puede salir con el permiso del año anterior. La habilitación incluye un sector del lago Mascardi, sobre la costa de la Ruta 40, donde no se puede pescar embarcado. En el Nahuel Huapi, en cambio, rige el uso de todas las modalidades de pesca.
La pesca es con devolución. Como las truchas están saliendo del desove y hay reproductores en el agua, solo se puede retener una por día, y debe medir menos de 40 centímetros. Marcelo Alonso, decano del Centro Regional Universitario Bariloche e investigador del Grupo de Evaluación y Manejo de Recursos Ícticos, valoró que el reglamento habilite la actividad desde el 1 de octubre: "Esto permite que los ansiosos puedan despuntar ya su actividad".
Con el lago cerca de su máximo histórico y la temporada abierta solo hasta fin de mes, los pescadores tienen pocos días para aprovechar la actividad de las truchas. Después de octubre, la pesca volverá a quedar vedada hasta que comience la nueva temporada.
Fuente: Río Negro
¿Cuándo se puede pescar en el lago Nahuel Huapi?
La pesca tiene una veda de cuatro meses, de junio a septiembre, y se habilita desde el 1 de octubre.
¿Hace falta un permiso nuevo para pescar en octubre?
No se requiere ningún trámite. Se puede salir con el permiso del año anterior, que incluye un sector del lago Mascardi por la Ruta 40.
¿Cuántas truchas se pueden llevar?
La pesca es con devolución. Solo se puede retener una trucha por día y tiene que medir menos de 40 centímetros.

Hasta 40 por ciento de probabilidad de lluvia pronostica el SMN desde la tarde de este martes. La mínima será de 9 grados y no hay alertas vigentes para la provincia.

Hasta 30 milímetros de lluvia en pocas horas se esperan en el este santacruceño. Desde el miércoles, las temperaturas suben y en el norte rondarán los 30°C.

Un estudio de 2006 vinculó la gratitud con una mayor disposición a ayudar, incluso a desconocidos. Los especialistas aclaran que agradecer no prueba por sí solo que alguien sea más empático.