Publicado en septiembre de 2026, un modelo matemático demostró que las mareas terrestres alteran el movimiento de ciertas fallas geológicas. Fuerzas mínimas, repetidas en el momento justo, pueden amplificar deslizamientos sísmicos imperceptibles para las personas.

Un equipo de investigadores de Francia y Japón descubrió que la atracción gravitatoria del Sol y la Luna puede acelerar el deslizamiento de fallas geológicas sensibles, favoreciendo un tipo de sismo que ocurre sin sacudidas bruscas. El estudio, publicado el 20 de septiembre de 2026 en el Journal of Geophysical Research: Solid Earth, fue liderado por Yishuo Zhou, de la Universidad PSL de París. La clave está en la repetición: cuando las variaciones de tensión se producen con una frecuencia cercana al tiempo de respuesta natural de la falla, el efecto se amplifica de forma significativa.
Los denominados terremotos lentos pueden durar horas, días o incluso semanas, y pasan completamente desapercibidos para quienes están en superficie. Solo instrumentos geofísicos especializados los detectan. La relación entre estos eventos y los ciclos de marea ya había sido observada antes, pero no quedaba claro de qué manera fuerzas tan pequeñas podían modificar el comportamiento de una falla.
Para responder esa pregunta, el equipo construyó un modelo matemático que representa una falla como un bloque unido a un resorte. El sistema simula cómo cambia la fricción cuando dos superficies empiezan a moverse entre sí, y permite aplicar perturbaciones periódicas que imitan las mareas terrestres. Los investigadores se enfocaron en fallas que se deslizan de manera estable pero que están cerca del límite donde ese deslizamiento podría volverse inestable.
Bajo esas condiciones, variaciones de apenas unos pocos kilopascales —una magnitud muy inferior a los esfuerzos que genera el movimiento de placas tectónicas— fueron suficientes para producir cambios notables en la velocidad del movimiento. El modelo mostró que cuando el período de las perturbaciones se acercaba al tiempo de respuesta característico del sistema, el bloque se deslizaba con mayor velocidad. Los autores lo compararon con un columpio: empujones suaves en el momento preciso logran que alcance alturas que no conseguiría con una sola fuerza mayor.
Ese comportamiento se asemeja al fenómeno de resonancia, donde pequeños impulsos periódicos amplifican un movimiento preexistente. Sin embargo, los resultados no fueron siempre lineales ni predecibles. En algunos escenarios, el deslizamiento aumentó de forma regular y sostenida. En otros, aparecieron secuencias irregulares aunque las fuerzas externas mantuvieran un ritmo constante. Al incrementar la amplitud de las perturbaciones, ciertos movimientos alcanzaron velocidades considerablemente más altas.
Otro hallazgo relevante fue que el pico de actividad sísmica no siempre coincidía con el momento de máxima tensión. Según las características de la falla y la duración de cada ciclo de marea, los deslizamientos podían intensificarse cuando la tensión llegaba a su punto más alto o, en cambio, cuando esa tensión cambiaba con mayor rapidez. Esa variabilidad sugiere que la relación entre mareas y sismos lentos depende fuertemente de las condiciones locales de cada falla.
El estudio aporta una explicación mecánica concreta a una correlación que la ciencia venía observando sin poder explicar del todo. Si bien no implica que las mareas causen terremotos convencionales, sí abre la puerta a entender mejor por qué ciertos segmentos de fallas son más sensibles a influencias externas, lo que podría mejorar los modelos de riesgo sísmico en zonas con estas características.
Fuente: Perfil
¿Qué es un terremoto lento y por qué no se siente?
Es un tipo de deslizamiento sísmico que ocurre durante horas, días o semanas sin producir sacudidas bruscas. Solo puede detectarse con instrumentos geofísicos especializados, no con la percepción humana.
¿Qué tan grandes son las fuerzas que las mareas ejercen sobre las fallas geológicas?
Las variaciones de tensión producidas por las mareas terrestres son de apenas unos pocos kilopascales, mucho menores que las fuerzas generadas por el movimiento de las placas tectónicas.
¿Dónde fue publicado el estudio sobre mareas y sismos lentos?
Fue publicado el 20 de septiembre de 2026 en la revista Journal of Geophysical Research: Solid Earth, con Yishuo Zhou, de la Universidad PSL de París, como primer autor.

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