El rebote del séptimo mes no se sostuvo. En agosto, ambos sectores retrocedieron y volvieron a marcar números negativos en la segunda ciudad de Córdoba.

El comercio y la industria de Río Cuarto registraron una nueva caída en agosto, después de que julio había mostrado una recuperación parcial que generó cierto optimismo en el sector privado local. El retroceso confirma que aquel repunte fue puntual y no marcó un cambio de tendencia.
Río Cuarto es la segunda ciudad más poblada de la provincia de Córdoba y funciona como polo comercial e industrial del sur provincial. Por eso, sus indicadores económicos son tomados como referencia para medir el pulso de una región que concentra actividad agropecuaria, manufacturera y de servicios.
El leve crecimiento registrado en julio había sido interpretado por comerciantes e industriales como una señal de estabilización, en un contexto de alta inflación y caída del consumo a nivel nacional. Sin embargo, ese movimiento no tuvo continuidad. Las ventas no lograron sostenerse y la producción industrial tampoco acompañó.
Los factores que explican el rebote de julio son en parte estacionales: el pago de aguinaldo y algunas promociones bancarias traccionaron el consumo de manera transitoria. Una vez absorbido ese impulso, la actividad volvió a mostrar su tendencia de fondo.
En agosto, el poder adquisitivo deteriorado, el crédito caro y la incertidumbre cambiaria volvieron a pesar sobre las decisiones de compra de los consumidores. El comercio minorista fue uno de los sectores más golpeados, con caídas en rubros como indumentaria, electrónica y artículos del hogar.
La industria local también retrocedió. Las empresas de la zona enfrentan costos operativos elevados y una demanda interna que no repunta con fuerza suficiente. La combinación de tasas altas y consumo deprimido limita tanto la inversión como la producción.
Algunos sectores lograron amortiguar mejor el golpe, como los rubros vinculados a la alimentación y los servicios esenciales, que mantienen una demanda más rígida. Pero no alcanzó para compensar el retroceso general.
El panorama para el último trimestre del año depende en buena medida de cómo evolucionen los salarios reales y la inflación. Si la desaceleración de precios que se viene registrando a nivel nacional se consolida, podría haber una mejora gradual del consumo. De lo contrario, el comercio y la industria de Río Cuarto seguirán operando por debajo de los niveles del año anterior.
Los datos de agosto dejan en claro que la economía de Río Cuarto todavía no encontró un piso firme. El rebote de julio fue real pero insuficiente, y agosto confirmó que la recuperación, si llega, será lenta y con más de un traspié en el camino.
Fuente: Puntal
¿Qué pasó con el comercio y la industria de Río Cuarto en agosto?
Ambos sectores volvieron a registrar caídas en agosto, después de haber mostrado un leve repunte en julio que no se sostuvo.
¿Por qué hubo un repunte en julio si la tendencia es negativa?
El crecimiento de julio tuvo causas parcialmente estacionales, como el pago del aguinaldo y promociones bancarias, que generaron un impulso transitorio en el consumo.
¿Qué sectores resistieron mejor la caída de agosto en Río Cuarto?
Los rubros vinculados a la alimentación y los servicios esenciales mantuvieron una demanda más estable, aunque no alcanzaron para compensar el retroceso general.

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