Treinta y un años después de la tragedia de Avellaneda, el desafío sigue vigente. Un equipo del CIDEPINT desarrolla un proceso de galvanoplastia sin cianuro usando glutamato monosódico como sustituto.

Un grupo de investigadores del Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología de Pinturas y Recubrimientos (CIDEPINT), dependiente del CONICET, la UNLP y la CICPBA, trabaja para eliminar el cianuro de la galvanoplastia, el método más usado para recubrir metales. El proyecto, titulado 'Cobreado sin cianuro: mejor adherencia', fue seleccionado en diciembre de 2025 por la cuarta edición del Fondo de Innovación Tecnológica de Buenos Aires (FITBA), lo que permitió adquirir un equipo electroquímico de alta potencia para acelerar la investigación.
El punto de partida tiene nombre y fecha: el 27 de septiembre de 1993, siete personas murieron en una vivienda de Avellaneda al inhalar ácido cianhídrico que emergió de una rejilla cloacal. Alguien había vertido sales de cianuro en la red de desagüe, y el gas resultante bloqueó la respiración celular de las víctimas en minutos. Esa fecha se convirtió en el Día Nacional de la Conciencia Ambiental, y el episodio sigue siendo referencia directa de los riesgos que enfrenta este proyecto.
La galvanoplastia, también llamada electrodeposición, consiste en cubrir un objeto metálico con una fina capa de otro metal para mejorar su resistencia al desgaste, a la corrosión o simplemente su estética. Se usa de forma masiva en grifería, joyería, electrónica y piezas mecánicas. El cobre es uno de los metales más aplicados en este proceso, pero para lograr que se adhiera correctamente al sustrato se recurre al cianuro, un compuesto muy eficaz pero de alta toxicidad. Su manejo exige controles estrictos sobre los límites de descarga a la red cloacal y a cuerpos de agua, según establece la ley 24.051 de Residuos Peligrosos, normas que muchos talleres pequeños no pueden cumplir.
'Los baños de cianuro son muy alcalinos y mientras el pH se mantiene estable, son seguros', explica Walter Egli, investigador de la CICPBA que lidera el proyecto en el CIDEPINT. 'El problema aparece si se mezcla con otras soluciones y el pH baja: ahí se libera ácido cianhídrico, un vapor extremadamente venenoso.' Egli subraya que encontrar un reemplazo igual de efectivo pero inocuo no es sencillo, y que es una necesidad compartida por industrias de todo el mundo.
Las primeras pruebas del equipo usaron glutamato monosódico, la sal que se emplea como potenciador de sabor en la industria gastronómica. El proceso resultante, al que llamaron CuGlu, mostró resultados favorables en laboratorio y también en talleres de una empresa de tratamiento de superficies que participa como adoptante del desarrollo. Con piezas estándar de acero como tornillos, tuercas y arandelas, el cobreado funcionó bien a distintas escalas. Los problemas llegaron al trabajar con zamak y latón, aleaciones de cinc con aluminio y cobre respectivamente, aunque lograron resolverlos con apoyo del Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas (INIFTA, CONICET-UNLP).
El obstáculo más serio apareció con el acero inoxidable. Sobre cilindros de superficie espejada usados en la industria gráfica, el cobre depositado con el proceso CuGlu se desprendía al someterlos a cambios bruscos de temperatura. 'No podíamos seguir avanzando si no nos asegurábamos de que el proceso funcionara en todos los sustratos', señaló Egli. Para resolver esa falla, el equipo exploró dos caminos: interponer una fina capa de estaño entre el acero y el cobre, aprovechando la alta adherencia de ese metal, y ajustar variables electroquímicas del proceso para mejorar el anclaje directo.
Con el equipamiento electroquímico financiado por el FITBA, el equipo puede ahora acelerar los ensayos y afinar los parámetros del proceso. El objetivo final es ofrecer a la industria nacional un método de galvanoplastia libre de cianuro, replicable en talleres de cualquier escala y compatible con la normativa ambiental vigente. Si los resultados se consolidan, el impacto podría alcanzar desde pequeños talleres artesanales hasta grandes plantas industriales que hoy enfrentan costos y controles crecientes por el manejo del cianuro.
Fuente: 617 News
¿Qué es la galvanoplastia y para qué se usa?
Es un proceso electroquímico que recubre objetos metálicos con una fina capa de otro metal para mejorar su resistencia al desgaste, a la corrosión o su apariencia. Se usa en grifería, joyería, electrónica y fabricación de piezas mecánicas.
¿Por qué es peligroso el cianuro en la galvanoplastia?
Si el baño de cianuro se acidifica al mezclarse con otras soluciones, libera ácido cianhídrico, un gas que bloquea la respiración celular y puede causar la muerte en minutos. Además, su descarga a la red cloacal está regulada por ley y representa un riesgo ambiental serio.
¿Qué sustancia usa el CONICET como reemplazo del cianuro?
El equipo del CIDEPINT desarrolló un proceso llamado CuGlu que utiliza glutamato monosódico, la misma sal que se emplea como aditivo en la industria alimentaria, para lograr la adhesión del cobre sobre piezas metálicas.

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