Investigadores del país estudian cómo aprovechar las propiedades nutricionales de la leche ovina.

Un grupo de científicos argentinos avanza en investigaciones para potenciar la leche de oveja como alimento funcional. El trabajo apunta a identificar y maximizar los compuestos bioactivos que este tipo de leche contiene de forma natural, con el objetivo de desarrollar productos con mayor valor nutricional para el mercado local e internacional.
La leche ovina tiene una composición distinta a la de vaca o cabra: presenta mayor concentración de grasas, proteínas y minerales como calcio y fósforo. Eso la convierte en materia prima de interés tanto para la industria alimentaria como para la investigación en salud. En Argentina, la producción ovina existe pero no está orientada de forma masiva a la obtención de leche, lo que hace más relevante el trabajo científico en este campo.
Los investigadores se enfocan en los llamados alimentos funcionales, es decir, aquellos que además de nutrir aportan beneficios específicos para la salud. En el caso de la leche de oveja, se estudian sus ácidos grasos, péptidos bioactivos y antioxidantes naturales, componentes que podrían tener efectos positivos sobre el sistema inmune, la presión arterial o la flora intestinal.
Este tipo de investigación no es nueva en el mundo, pero en Argentina recién empieza a ganar terreno institucional. La leche de oveja ya es base de quesos reconocidos en Europa, como el manchego o el pecorino, pero su uso como bebida o ingrediente funcional procesado es un campo menos explorado en el país.
Más allá del laboratorio, el estudio tiene implicancias concretas para el sector agropecuario. Si se logra estandarizar protocolos de ordeñe y procesamiento adaptados a razas ovinas locales, podría abrirse una alternativa productiva para pequeños y medianos productores, especialmente en regiones donde la ganadería ovina ya tiene presencia.
El mercado global de productos lácteos alternativos crece año a año. La leche de oveja, con su perfil nutricional diferenciado, podría posicionarse como un producto premium tanto en el mercado interno como en exportaciones hacia países con tradición en consumo de lácteos ovinos.
La investigación todavía está en etapas de desarrollo, pero marca una dirección clara: Argentina tiene recursos ganaderos y capacidad científica para transformar un producto de nicho en una alternativa láctea con respaldo técnico y potencial económico real.
Fuente: Puntal
¿Por qué la leche de oveja se considera un alimento funcional?
Porque contiene compuestos bioactivos como péptidos, ácidos grasos y antioxidantes que, además de nutrir, pueden aportar beneficios concretos para la salud.
¿En qué se diferencia la leche de oveja de la de vaca?
La leche ovina tiene mayor concentración de grasas, proteínas y minerales como calcio y fósforo en comparación con la leche de vaca.
¿Argentina produce leche de oveja en cantidad significativa?
No. La producción ovina local está orientada principalmente a la carne y la lana, no a la obtención de leche, lo que hace más relevante el impulso científico en este sector.

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